Los senadores peronistas peregrinarán hoy a Olivos para acordar allí una nueva pesificación para los grandes deudores en dólares e impedir la licuación de pasivos dispuesta por el decreto 214 que beneficia, entre otras empresas, al monopolio «Clarín». Lo harán en el marco de una jornada de reflexión, a menos de 24 horas de la apertura del período de sesiones ordinarias, donde también intercambiarán opiniones sobre el funcionamiento del bloque y la reforma administrativa del Senado.
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El bloque que conduce José Luis Gioja pidió ayer una audiencia urgente con Jorge Remes Lenicov para consensuar una modificación del decreto o un proyecto de ley que ponga tope a la pesificación de pasivos 1 a 1. Ese encuentro se producirá esta tarde, durante el brain storming en la residencia presidencial.
La cita se diligenció después de una reunión de bancada en la que surgieron iniciativas cruzadas para establecer límites y diferenciaciones. La mayoría de los legisladores que participaron de la deliberación del martes se mostraron escandalizados por la forma en que el gobierno fijó la misma paridad de la convertibilidad para todos los deudores, sin discriminar entre PyMEs y holdings.
Como la discusión se iba caldeando, los senadores más cercanos al oficialismo -el entrerriano Jorge Busti, especialmente- encontró una alternativa para evitar que el bloque aparezca dividido en proyectos contra el jubileo de los grandes deudores y, a la vez, enfrentado con la Casa Rosada. Por supuesto, también pretendían satisfacer los reclamos, incluido el propio.
• Propuesta
Gioja telefoneó para trasladar el debate a Olivos -lejos de cronistas parlamentarios y curiosos, salvo los que revistan como funcionarios- y, de paso, agendar la audiencia colectiva con el ministro de Economía. Sobre la mesa de discusión doméstica, Busti ya tiró una propuesta para que el 1 a 1 sólo alcance a las deudas que alcanzan al millón de pesos.
El ex gobernador de Entre Ríos le agregó una variante y mencionó que los deudores de $ 1 millón a $ 3 millones deberían ser pesificados a $ 1,4 por dólar. El resto de los grandes deudores tendrían que cancelar pasivas a la cotización del dólar libre.
Ramón Puerta aprovechará la excursión a la quinta presidencial para pedir que el Ejecutivo prorrogue por 120 días el pago con títulos de deudas bancarias e impuestos nacionales. El misionero pretende que el vencimiento de los plazos fijos coincida con la vigencia de la cancelación de pasivos con bonos del Estado hasta el 30 de junio.
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