La Cámara de Diputados comenzará a debatir un proyecto de ley propio -una rareza, ya que la mayor parte de las iniciativas que se tratan proviene del Poder Ejecutivo- por el que se declara como bien de familia a toda vivienda única utilizada como sede familiar. El proyecto modifica el actual sistema por el que cada propietario debe recurrir a un escribano o al registro de la propiedad de cada jurisdicción -en este último caso, el trámite es gratis-para declarar a su inmueble bajo la protección del régimen de bien de familia, lo que impide embargos o subastas por deudas contraídas después de esa inscripción. Ahora el proceso será inverso: si una persona quiere tomar un préstamo o utilizar su vivienda familiar como garantía, deberá concurrir al registro de la propiedad a desafectar el bien.
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El proyecto -uno de los primeros con que se inicia el período ordinario de sesionesfue firmado por los santafesinos Agustín Rossi ( presidente del Frente para la Victoria de Diputados) y Oscar Lamberto, el bonaerense Luis Cigogna, presidente de la comisión de Justicia y el salteño Juan Manuel Urtubey, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales.
«Con esta nueva forma, quien no quiere que su casa se considere bien de familia deberá hacer una gestión ante el Registro de la Propiedad en la que conste que libera su casa de la inembargabilidad», se explica en los considerandos de la iniciativa.
El argumento de fondo es netamente social: a pesar de haber consagrado la posibilidad de colocar gratuitamente una vivienda bajo la protección del régimen de bien de familia recurriendo a los registros de propiedad, se ha detectado una cantidad mínima de operaciones de ese tipo, sobre todo en las clases más carenciadas, mientras que las subastas por créditos menores ante prestamistas o mutuales -que en general cobran los intereses más altos- han crecido.
«En agosto del año anterior sólo en el Gran Rosario unas 12 mil familias estaban en riesgo de perder su casa por los remates surgidos de deudas que acarrean desde los años 90, una cifra que superaría las 20 mil en toda la provincia», explicó Lamberto.
Discurso popular
El esquema tiene, además, un discurso popular: «La casa única no es un bien del mercado, y a veces la gente más humilde ignora que puede inscribir su vivienda», dicen los autores.
Pero, además, se reduciría el trabajo en los registros de la propiedad al quedar automáticamente registrados los bienes adquiridos.
La futura ley establece que «todo bien inmueble adquiridoa título gratuito u oneroso, como vivienda única, cuyo valor no exceda las necesidades de sustento y vivienda de su familia, se presumirá constituido bajo el Régimen de Bien de Familia, establecido por la Ley 11.394».
Quedan fuera de este sistema las viviendas adquiridas a crédito. Por eso se establece para esos casos que «quedará constituido bajo el Régimen de Bien de Familia, al momento de cancelar la deuda o de cesar los derechos que recaigan sobre ésta».
Así, toda propiedad sede de la vivienda familiar quedará abarcada por el régimen «a partir de la escrituración del bien inmueble, sea a título gratuito u oneroso, como vivienda única».
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