Sería inminente más suba en combustibles

Economía

Como consecuencia del aumento en el precio internacional del petróleo, en el mercado local se considera inminente que haya un ajuste de los precios al público de naftas y gasoil en todas las petroleras, ya que por ahora sólo hubo ajustes para este último combustible por parte de Shell y Esso.

Entretanto, las productoras de petróleo y las refinadoras que operan en el mercado local siguen negociando entre ellas (e informalmente con el secretario de Energía, Daniel Cameron) los términos del nuevo convenio para el precio del crudo, luego de que la cotización internacional superó ayer el máximo histórico y los analistas esperan que se siga manteniendo en torno a los 40 dólares por barril.

En el convenio entre petroleras y refinadoras que venció el 30 de abril, el precio del petróleo estaba fijado en 28,5 dólares por barril, tal como se había determinado en el acuerdo inicial firmado el 2 de enero de 2003, antes de la invasión de EE.UU. a Irak.

Como salvo en contadas ocasiones durante el año pasado, la cotización del West Texas Intermediate (WTI) en Nueva York estuvo por debajo de 28,5 dólares, se acumuló una fuerte deuda estimada en 160 millones de dólares entre las refinerías que no tienen crudo propio (Shell y Esso) y las productoras.

Ahora, ambas partes aspiran a fijar un precio de referencia de 31 a 32 dólares y un sendero para que el valor aumente cada dos o tres meses, si, como se presupone, el valor internacional sigue en los niveles actuales.


Las empresas coinciden con el gobierno en que no se puede salir del convenio de estabilización de precios en forma abrupta, pero la administración pretende que la recuperación comience más adelante, para evitar que el aumento de precios repercuta en el contexto de la crisis energética.

No obstante, tras el primer paso dado por Shell-y Esso se estima que las otras dos grandes del mercado local, Repsol YPF y Petrobras, ajusten sus valores, y que haya un aumento promedio de 5 por ciento para naftas y gasoil
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La suba en el gasoil es más sencilla de decidir para las petroleras porque ésta es la época de mayor demanda de ese combustible por la cosecha, a lo que se unen los posibles requerimientos de las generadoras eléctricas de ciclo combinado que no pueden usar fueloil, en caso de que les falte gas.

En las naftas, como las ventas vienen cayendo sostenidamente en los últimos años, la actitud empresarial es un poco más cauta. Se estaría evaluando cuánto conviene aumentar para que no se diluya la señal económica adversa a la conversión a GNC, dada por los dos últimos ajustes de precios, la posibilidad de que ese producto falte en el invierno y tenga en el mediano plazo un reacomodamiento hasta ubicarse a 50% del precio de la nafta súper (hoy cuesta 75% menos).

No obstante, versiones confiables indican que los precios de las naftas, al igual que los del gasoil, se ajustarían al público antes de que se firme el convenio entre productoras y refinadoras.

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