Serio: logró Moyano, con desborde, aumento de 25% para camioneros
"Quiero anunciarles que pueden quedarse tranquilos porque podrán tomar agua mineral y gaseosas, porque se alcanzó un acuerdo", dijo ayer exultante Hugo Moyano. Logró aumento de 25% para el gremio de los camioneros, fruto de la presión y los piquetes a empresas. Ya en los últimos doce meses había logrado incrementos de hasta 80%. Es preocupante el saldo de esta nueva embestida del sindicalista. Muestra que, más allá de que las empresas trasladen a precios estos incrementos, métodos como bloquear accesos a plantas de empresas tienen beneficios. Se levantó ayer el trabajo a reglamento. Durante toda la jornada se sucedieron las reuniones en el Ministerio de Trabajo en donde el mayor poder de negociación estaba del lado de Moyano. Lamentable antecedente a futuro, más cuando después de las elecciones pueda incitar a que otros gremios sigan el mismo sendero.
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Hugo Moyano
• Expectativa
Así fue que los titulares de las cámaras respectivas ( Cadibsa, cerveceros) se retiraron a las oficinas de Agustín García Mansilla, CEO de Quilmes, para seguir deliberando y esperar los resultados de la gestión que encaró Tomada con Moyano. Entre los presentes estaba también Miguel Angel Peirano, CEO de Coca-Cola FEMSA (la principal embotelladora del país de esa marca).
Finalmente, a las siete de la tarde, el funcionario se comunicó con los empresarios para decirles que estaba autorizado a hacerles una última oferta: $ 440 de aumento y volver a discutir en diciembre un «plus por bulto transportado y descargado» que también reclamaban los camioneros.
Los empresarios, ante la evidencia de que no iban a lograr cerrar por menos de esa cifra, pidieron a cambio posponer hasta marzo del año que viene toda discusión ulterior y/ o complementaria a lo pactado ayer. Tomada los llamó poco después, y les dijo que Moyano aceptaba, por lo que convocó a los abogados de ambas partes a firmar el acta de acuerdo en su oficina, lo que sucedió anoche a última hora para beneplácito -seguramente- de la Casa Rosada.
Es que los camioneros, a través del conocido mecanismo del «trabajo a reglamento», habían reducido en cerca de 70% la entrega de bebidas sin alcohol. El quite de colaboración implicaba, entre otros inconvenientes para las empresas, realizar un solo viaje por día a cada cliente (muchos de los comercios que venden gaseosas requieren dos reposiciones diarias). Además, y dado que choferes y ayudantes se «tomaban su tiempo» para cubrir las rutas, regresaban a planta con la mitad de su carga.
El jueves último la cartera laboral había dictado la conciliación obligatoria por quince días hábiles, lo que fue en teoría acatado por Moyano y su hijo Pablo. Sin embargo, al día siguiente comenzaron con el «trabajo a reglamento», lo que provocó la falta de productos en no pocas bocas de venta.
A su vez, esta falta fue el caldo de cultivo más que propicio para que algunos especuladores incrementaran el precio de las botellas de gaseosas hasta 15%.
En el mismo sentido, casi todos quienes almorzaron o cenaron en restoranes entre ayer y hoy debieron optar por bebidas diferentes a las que habitualmente consumen (obviamente, las más vendidas fueron las que primero desaparecieron). A partir de hoy, entonces, debería quedar normalizado la provisión de bebidas. Lo que no queda claro aún es qué pasará con los precios de este sector.




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