Siemens reduce su presencia en el país

Economía

Siemens comenzó a reducir sus actividades en la Argentina: si bien no abandona el país, reducirá su presencia y -sobre todo-traslada el poder sobre sus decisiones a Colombia. Dentro de algunas semanas, su filial local serán controlada desde Bogotá.

En el marco de una profunda reestructuración global motorizada por un escándalo de corrupción por pagos de sobornos para obtener contratos públicos en sitios tan disímiles como Alemania, Italia, Estados Unidos y la Argentina, el grupo teutón decidió que el área Cono Sur de su organización se traslade a Bogotá.

Según pudo averiguar este diario, la compañía dividirá sus operaciones en el continente en tres áreas: una será América del Norte, Centro y Caribe, con sede -obviamente-en Estados Unidos. La segunda será Brasil, país que por el tamaño de su economía justifica ser una filial por sí misma. La tercera, con sede en Bogotá, incluye a todos los países de América del Sur (salvo, claro, Brasil).

La pérdida de importancia de la Argentina se demuestra aún más en el hecho de que, hasta ahora, había brasileños en el directorio y en el management de la filial Buenos Aires, y -al revés-argentinos en posiciones similares en Brasil. Esto no sucederá más: no habrá más argentinos en San Pablo.

Siemens atraviesa una profunda investigación judicial por casos de corrupción que van desde los DNI argentinos hasta la provisión de material médico en Chicago. Esto provocó, entreotras consecuencias, la salidaen setiembre del año pasado de su CEO, Klaus Kleinfeld. Su despido fue anunciado en abril, apenas días después de que el presidente del directorio, Heinrich von Pierer, corriera la misma suerte.

Algunos de los casos que investiga la Justicia alemana comprenden -por caso-el pago de cerca de 100 millones de euros en «coimas» por parte de su división de telefonía fija; otra por sobornos para obtener el contrato para proveer de sistemas de seguridad a los Juegos Olímpicos de 2004, en Atenas, el colapso de BenQ -su antigua unidad de fabricación de teléfonos celulares, vendida a un grupo chino y quebrada poco después-y hasta para vender equipamiento médicoa hospitales del área de Chicago (Estados Unidos).

Desde ya, el escándalo más cercano para los argentinos es el caso del contrato para la provisión de DNI y control de pasos fronterizos, que involucra al ex presidente Carlos Menem y a su entonces ministro del Interior Carlos Corach. Esos documentos iban a costar u$s 30 a cada ciudadano, a pesar de que otros postulantes habían presentado ofertas más bajas.

Estos casos llevaron incluso a la detención de al menos una docena de empleados y funcionarios de Siemens en todo el mundo ( salvo en la Argentina), el allanamiento de casi medio centenar de sus oficinas -incluyendo las de sus CEO-y el secuestro de cerca de 40.000 documentos.

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