12 de julio 2006 - 00:00

Solá rescindirá el contrato con AGBA

El gobernador bonaerense, Felipe Solá, anunció esta tarde la rescisión del contrato que poseía la provincia con la empresa Aguas del Gran Buenos Aires, servicio que pasará a ser operado por la compañía estatal Aguas Bonaerenses, con el propósito de sanear y mejorar el suministro de agua potable y la expansión de las cloacas.

Aguas Bonaerenses, que ya operaba el servicio de aguas potable y de cloacas en el 12 por ciento la población provincial, contará con una inversión inicial de 30 millones de pesos, aportados por el gobierno de Buenos Aires para realizar la mejoras.

"Mi gobierno ha resuelto la rescisión del contrato que mantenía desde 1999 la empresa Aguas del Gran Buenos Aires para el servicio de agua potable, ampliación de la red, mantenimiento y cloacas, por el incumplimiento de las metas que figuraban el contrato de concesión", explicó Solá en conferencia de prensa.

Aguas del Gran Buenos Aires era concesionarioa del servicio público de agua potable y desagües cloacales en los partidos de Malvinas Argentinas, General Rodríguez, Merlo, Moreno, San Miguel, José C. Paz y en la localidad de Belén de Escobar. Estos distritos acumulan un total de 1.700.000 habitantes, de los cuales apenas el 36 por ciento de esas personas poseen agua potable y sólo el 29 por ciento cloacas.

"La medida de rescisión fue meditada y es en defensa de la gente, debido al constante incumpliento de la empresa en la metas de inversión, de mantenimiento, de expansión de la red, de instalación de medidores de agua y de mejoramiento del sistema tarifario", explicó el gobernador bonaersense.

Solá agregó que "en algunos partidos, tal el caso de Malvinas Argentinas y José C.
Paz, el nivel de inversión en los seis años de gestión de la empresa fue de cero por ciento en algunas áreas".

Aguas del Gran Buenos Aires ganó la licitación pública en 1999 con una oferta de 1.260.000 de dólares y se había comprometido a invertir en el primer quinquenio 1.250.000 de dólares.

En tanto, Aguas Bonaerenses es una empresa estatal creada en el 2002 para absorber a la desaparecida Azurix, subsidiaria de la estadounidense Enron en Argentina.

En la actualidad, Aguas Bonaerense posee una zona de influencia de 1.500.000 de habitantes, es decir el 12 por ciento de la provincia, y pasarán a contar con un área del 27 por ciento del total, al sumarse los 1.700.000 de personas con que contaba Aguas del Gran Buenos Aires, equivalentes al 15 por ciento.

Solá indicó además que para llevar a cabo esta transferencia se firmaron dos decretos, "uno para rescindir el contrato por incumplimiento, y otro para lograr el aporte de 30 millones de pesos de parte de la provincia para los trabajos de saneamiento".

El gobernador añadió que luego se "buscará" más financiamiento a través de los aportes que "puedan realizar la provincia y los organismos multilaterales de crédito, como el Banco Mundial (BM)".

A su vez, el funcionario bonaerense confirmó que "no tienen pensado que la empresa vuelva en el corto plazo al sector privado, ya que no es bueno jugar al mercado con los pobres especialmente en un tema como el agua que es un servicio fundamental".

Respecto de la posibilidad de que la empresa saliente inicie acciones judiciales contra del Estado bonaerense, el ministro de Infraestructura, Vivienda y Servicios Públicos de la provincia, Eduardo Sícaro, expresó que "la experiencia argentina nos indica que siempre las compañías realizaron reclamos legales".

"De todos modos, estamos tranquilos porque las cosas se hicieron correctamente, es una medida meditada y no habrá problemas con los reclamos que se puedan hacer", prosiguió Sícaro.

La conferencia de prensa se llevó a cabo en las instalaciones del Banco Provincia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y, además de Solá y Sícaro, estuvieron presentes los intendentes de San Miguel, Merlo, General Rodríguez y Moreno.

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