Según el director del CIF, Los datos empiezan a preocupar porque fue el mismo proceso que vivió Fernando de la Rúa: cuando asumió, la confianza creció abultadamente y a los pocos meses, cuando el gobierno falló en traducir esos aumentos en mayor consumo e inversión, los consumidores comenzaron a disminuir su optimismo y la confianza se derrumbó.
Cuando se le pregunta cómo cree que será su situación personal dentro de un año, 57,7% responde «mejor», contra 58,3% que daba este tipo de respuesta en junio. Asimismo, cuando se les pregunta a los porteños si creen que éste es buen momento para comprar electrodomésticos, 25,3% contesta afirmativamente, contra 19,33% que contestaba de esa forma el mes pasado.
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