30 de septiembre 2004 - 00:00

Sorprendió Europa con atractiva oferta al país

Sorprendió gratamente ayer al gobierno la propuesta que la Unión Europea envió al Mercosur para cerrar un acuerdo de libre comercio. Oficialmente, se la calificará como "poco atractiva" y se asegurará que en estas condiciones "no habrá posibilidades de acuerdo". Sin embargo, la realidad es que la oferta de reducción de aranceles es bastante cercana a lo que podría convenir a la Argentina. Incluye nuevas cuotas de ingreso para cereales, carnes, pollos, algunos alimentos procesados, además de la eliminación de aranceles para autopartes, aluminio, acero y maquinaria en los que el país es competitivo. Contempla, además, la apertura del mercado de licitaciones públicas europeo a empresas argentinas, uno de los que más dinero maneja anualmente (200.000 millones de euros). Sólo faltarían mayores beneficios para los cereales y los aceites. De todos modos, hay un problema no menor: la oferta para Brasil es inaceptable. La decisión del gobierno de Néstor Kirchner es seguir al brasileño y rechazar la propuesta como integrante del Mercosur. Sin embargo, las negociaciones continuarán, y se espera una contrapropuesta de este bloque para la semana que viene.

Celso Amorim
Celso Amorim
La Unión Europea (UE) sorprendió ayer al presentar una oferta de apertura para la importación de productos desde el Mercosur más amplia de lo que se esperaba. Sin embargo, se notaba al leer la propuesta europea que hay tres problemas: la apertura de la UE conviene más a la Argentina que a Brasil; Europa quiere que se reduzcan las retenciones agrícolas; y la velocidad que ofrece ese bloque es mayor a la que espera el Mercosur.

De todas maneras hoy los gobiernos de la Argentina y Brasil calificarán a la oferta de una manera oficial a la UE como «poco ambiciosa» pero se manifestarán dispuestos a mejorar la propuesta que el viernes envió el Mercosur a Europa y que ayer fue calificada por ese bloque como «inaceptable».

Ahora se abren los últimos 30 días de negociaciones entre los dos bloques, que serán definitivos para resolver si puede haber acuerdo antes del 31 para firmar lo que significaría el acuerdo de libre comercio más importante a nivel mundial. Si esto no sucediera, las partes igualmente continuarán negociando y se espera llegar a algún tipo de acuerdo en el primer trimestre de 2005.

La oferta de la UE fue recibida ayer en Bruselas (a las 16.00 horas de Buenos Aires) por Jorge Remes Lenicov, embajador argentino ante ese bloque en nombre de los cuatro países socios de Sudamérica, que derivó el listado directamente al Palacio de Itamaraty, la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, país que ostenta la presidencia «pro témpore» del Mercosur. El canciller Celso Amorim reenvío la oferta primero al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y a algunos otros miembros del gabinete brasileño, como el ministro de Desarrollo, Luiz Furlan, y -unos minutos después- a los otros tres gobiernos del bloque.

Por la Argentina el primero que leyó la propuesta fue el canciller Rafael Bielsa, que envió esos textos a la Jefatura de Gabinete de Alberto Fernándezquien a su vez se las entregó (reducida) al presidente Néstor Kirchner y al Ministerio de Economía de Roberto Lavagna. A las 18.30 horas, la propuesta ya estaba en manos de todos los funcionarios del Mercosur involucrados.

De todas maneras ya había sido estudiada -a priori-en un encuentro entre Bielsa y Lavagna en el Ministerio de Economía donde los dos ministros se pusieron de acuerdo en los límites básicos que no serán aceptados por la Argentina. Uno de esos límites es la negativa de aceptar modificaciones en las retenciones agrícolas que se aplican para las exportaciones agrícolas.

• Negociadores

La posición final de la Argentina podría resolverse esta tarde, cuando en el piso 13 del edificio de la Cancillería argentina se encuentren los principales negociadores del gobierno de Néstor Kirchner para resolver la posición que tomará el país ante la propuesta de la UE.

Al Ministerio de Relaciones Exteriores llegarán
el secretario de Industria, Alberto Dumont (Lavagna volará a Washington para participar en la Asamblea Anual del FMIBanco Mundial); Rafael Bielsa; el subsecretario de Integración Económica, Eduardo Sigal; y el de Comercio Internacional,Antonio Seward. Vía satélite participará también Jorge Remes Lenicov.

Una vez resuelta la posición argentina, para el lunes o el martes de la próxima semana volará hacia Brasilia una delegación encabezada probablemente por Sigal, que cerrará una posición común con Brasil para reenviarla a Bruselas y esperar el resultado final de las negociaciones.

En principio los puntos que se analizaban ayer dentro del gobierno argentino con los primeros datos de la oferta de la UE sobre la mesa, son los siguientes:

• Siguiendo los intereses locales, Europa estaría dispuesta a abrir total o parcialmente (con niveles de cuotas favorables) a productos clave para las exportacionesargentinas como cereales,carnes, pollos, algunos alimentos procesados, pesca, commodities industriales ( como el aluminio y el acero), autopartes y algunos sectores de maquinarias. En este último caso la apertura del mercado europeo sería total.

• Los alimentos procesados también tendrían un grado de apertura importante, pero menor a lo esperado por la Argentina. En este listado se ubican los lácteos, quesos, galletitas y golosinas. Las bebidas tendrían igual alcance. La UE está dispuesta a mejorar el nivel de reducción de aranceles en estos casos, pero exige que el Mercosur le respete las llamadas « denominaciones de origen» para algunos alimentos como vinos y espumantes.

• La UE propone una aperturaimportante en el mercado de compras gubernamentales (licitaciones públicas) con acceso a mercados por 200.000 millones de euros. Obviamente el grado de inserción en este rubro dependerá de la competitividad de las empresas del Mercosur.

• La oferta de la UE sorprende además por la velocidad de la propuesta de apertura. En 65% de los casos, sobre todo en los productos industriales, la reducción de aranceles o la aplicación de cuotas sería inmediata. Sólo en 9% de los productos las trabas se suprimirán en 10 años, el plazo máximo estipulado por la UE.

• Un punto complicado para la Argentina es que se incluye en el reclamo europeo la eliminación gradual de las retenciones a las exportaciones acompañando eventuales disminuciones de los subsidios agrícolas de la UE. La Argentina ya declaró que este capítulo no es negociable pues se lo considera una política impositiva interna imposible de aplicar por la situación de las cuentas fiscales. Sin embargo, se supone que la inclusión de este requerimiento es una «chicana» de la UE para negociar y que finalmente será eliminado.

• Para Brasil la oferta europea tiene serias falencias, sobre todo en tres sectores clave: frutas con o sin procesar, algunas carnes como las de cerdo, azúcar y etanol derivado del azúcar. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva considera que sin la inclusión de estos tres rubros, un acuerdo con la UE es imposible. La Argentina, aunque la oferta presentada por Europa es bastante conveniente para el país, acompañará a Brasil y sólo firmará un acuerdo con la UE como miembro del Mercosur.

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