El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si tomamos noviembre, los ingresos tributarios aumentaron en términos nominales 44,8% respecto del mismo mes de 2001. Sin embargo, sólo por el «impuestazo» que este mismo gobierno instrumentó (retenciones a las exportaciones, no deducibilidad del gravamen a las transferencias financieras, etc.) debió incrementarse 26,8%, y por el impuesto inflacionario, otro 27%. Esto significa que la recaudación en términos reales cayó 9%. Si bien es una desaceleración de la caída, aún siguen siendo variaciones reales negativas.
Si tenemos en cuenta que se espera que el nivel de actividad empiece a recuperarse a principios de 2003, lo mismo debería ocurrir con la recaudación real. A esto debe sumársele que un nuevo gobierno que dé verdadera estabilidad política y económica al país generará mayor certidumbre sobre el futuro, lo que aumenta la preferencia por pagar impuestos. Así es que puede esperarse un aumento importante de la recaudación real sobre la que se montarán los fuertes incrementos debidos al impuestazo y la inflación, los que persistirán hasta que se reacomoden los precios relativos.
Esta perspectiva de alta recaudación permite pensar por primera vez en mucho tiempo en la posibilidad de encarar una verdadera reforma del sistema impositivo. Por ello, con el Movimiento Obrero con Propuestas presentamos un programa de gestión económica para un futuro gobierno del Dr. Carlos Menem que pretende gestar un cambio revolucionario en términos de las relaciones fiscales entre las provincias y Nación, la simplificación del sistema tributario y la disminución de la presión impositiva.
Dejá tu comentario