El nerviosismo se apoderó del mercado financiero, pese a la estabilidad del dólar en la plaza local. El reflejo del temor generalizado fue la fuerte suba de la tasa de préstamos entre bancos (que trepó casi a 14% anual en pesos, el valor más alto en 13 meses). Ya prácticamente no existen líneas a más de un año y los bancos privilegian el descuento de cheques por encima de cualquier otro negocio.
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Además del aumento en la tasa interbancaria, también hubo nuevos saltos en las tasas de plazos fijos y, sobre todo, el costo de las líneas bancarias de corto plazo.
Las motivaciones que llevaron a las entidades a ser mucho más recelosas con el dinero son múltiples. Tienen cómodas posiciones de liquidez (al punto que los fondos depositados en el Central superan los $ 10.000 millones), pero la mayoría de los banqueros esperan un clima recesivo en los próximos meses, que impactará de lleno en el negocio financiero.
La imposibilidad de acceder a financiamiento internacional, los temores a la pérdida de depósitos por una posible suba del dólar y la mayor morosidad que esperan para los próximos meses son sólo algunos de los elementos que confluyen en el encarecimiento del dinero.
Costo local
Este es un panorama de lo que está sucediendo con el costo del dinero en el mercado local:
Por primera vez desde la crisis del campo en mayo (cuando se produjo una salida de depósitos por $ 10.000 millones), se recalentó la tasa entre bancos, que hace menos de dos semanas se mantenía en un dígito. Ayer saltó a 13,85%. Fue el reflejo de la preocupación de las entidades, que privilegiaron mantenerse lo más líquido posible.
Se pagó más por depósitos grandes. La BADLAR (tasa de plazos fijos de más de un millón de pesos) ya se operaba ayer a 17% anual. En el peor momento de la crisis de mayo, llegó a 18,5%. Se encamina a ese nivel en los próximos días.
Por depósitos chicos, también los bancos salieron a subir las tasas. Las entidades extranjeras fueron las que más pagaron, con niveles superiores a 14% anual a 30 días de plazo. En algunas plazas del interior llegaron a 15%. Las entidades nacionales también subieron por encima de 13%, aunque fueron menos agresivas en lo que respecta a captar fondos.
En el mercado crediticio también se nota la ausencia casi absoluta de los bancos de capital extranjero. «Con la crisis internacional, saben que no pueden contar con sus casas matrices. Y tampoco está claro cómo reaccionaría el Central si alguno recurre en busca de auxilio. Por eso, están muy preocupados por tener un gran colchón de liquidez», se explicaba ayer en la City porteña. Privilegian los créditos de corto plazo con empresas de primera línea y sólo refinancian otras líneas, como préstamos personales, pero sin aumento del stock.
El fuerte aumento de tasas para créditos personales (el Costo Financiero Total no baja de 45%) también generó una fuerte retracción de la demanda. El público opta por no endeudarse ante semejantes valores. . Los bancos que sí continúan activos en el mercado de factoring ( descuento de cheques y facturas) subieron hasta 5 puntos desde fines de la semana pasada la tasa. Pasaron de niveles de 19 o 20% a un piso que no baja de 25% anual en pesos.
El mercado de fideicomisos financieros sigue en funcionamiento, pero con tasas crecientes. Ayer Banco Patagonia organizó una transacción de $ 27 millones que salió a una tasa de 32% anual en pesos. Las compañías especializadas en créditos para el consumo hoy prefieren pagar tasas muy altas pero asegurarse la liquidez con la venta de las carteras en el mercado.
La morosidad en el sistema financiero permanece baja, pero la tendencia es al crecimiento. Todavía se está en niveles cercanos a 4% anual, pero aumentaría rápidamente si la recesión genera una ola de despidos. Esto puede provocar que mucha gente deje de pagar las cuotas de los créditos personales, que fueron los de mayor crecimiento en el último año.
La errática política del gobierno con el dólar también genera una incertidumbre que juega en contra del mercado en pesos. Por un lado desde el gobierno dejaron trascender que apuntan a una cotización de $ 3,35 para fin de año. Pero el Banco Central permitió que baje de $ 3,27 el viernes a $ 3,23. De esta forma, se alienta a que más público y empresas salgan a cubrirse con más compras, ante la casi seguridad de que la divisa continuará escalando.
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