Suben en Uruguay los depósitos argentinos
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Firmeza
En agosto el crecimiento de los depósitos de no residentes, en su mayoría ciudadanos argentinos, también fue fuerte, alcanzando a u$s 83 millones, que fue menor, pero firme en setiembre con u$s 47 millones y los operadores bancarios afirman que en octubre el aumento de los depósitos de no residentes osciló en u$s 150 millones y que en noviembre fue mayor, dada la inestabilidad que muestra la economía en la Argentina. Si se observa mes a mes en este año la evolución de los fondos de no residentes en el mercado financiero uruguayo se nota un crecimiento constante, excepto en el mes de marzo, en que bajaron u$s 28 millones, retomando en abril la tendencia de incremento.
El mayor incremento en los depósitos de no residentes se observó en los años 1995 y 1996, ya que la diferencia que se observa entre 1998 y 1999, que es la mayor, se debe a que una institución financiera que operaba en banca off-shore, pasó a revistar como banco, lo que incrementó en forma contable los depósitos en casi u$s 1.000 millones respecto al cierre de 1998.
Analizando los retornos de la inversión financiera, está claro que en Uruguay se pagan tasas menores que en la Argentina (los plazos fijos bancarios a 90 días pagan en la plaza uruguaya una tasa promedio de 4,8% anual) y que el flujo de fondos que llega a este mercado se explica por las dudas que arroja la conducción económica en el país vecino y las perspectivas negativas que se pronostican en el corto plazo.
De todas formas, a nivel bancario se señala que hay «lentitud» para volcar esos fondos nuevamente hacia el mercado, ya que la recesión económica ha disminuido, por un lado, la demanda de créditos (hay cautela en las personas y en las empresas para tomar nuevas deudas) y, por otro lado, que las instituciones aumentan exigencias para concederlos, como forma de evitar tomar riesgos más allá de lo aceptable.
Reservas
Además, el aumento en la morosidad, que se observa en los períodos económicos recesivos, exige a los bancos, según las normas precautorias vigentes, tener mayores reservas para cubrir esos créditos con dificultades y eso reduce los fondos disponibles, señalan los operadores.
En los primeros nueve meses los créditos hacia residentes aumentaron u$s 114 millones, en tanto que hacia los no residentes se redujeron u$s 83 millones, siempre según las cifras de la autoridad monetaria uruguaya.
En setiembre las colocaciones a no residentes revirtieron la tendencia mostrando una leve suba de u$s 25 millones, tras reducirse en forma casi permanente en los anteriores ocho meses.




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