La cotización de la soja volvió a sacudir el mercado internacional al repuntar 8%. En Estados Unidos, ayer se difundió un informe en el que se advierte que la cosecha en ese país será sustancialmente menor. Se frenaría así el derrumbe de más de 30% que venía desarrollando la soja desde marzo. Para la Argentina, se trata de una importante señal de alivio en una economía muy dependiente de la cotización de los granos que exporta. Buena parte de la reactivación económica se debe a esos dólares que ingresan en el país. Para el gobierno, es tanto o más importante: se apropia de más de 20% de las ventas al exterior por las retenciones. La historia de todas las crisis económicas en la Argentina muestra que coincidieron casi siempre con caídas en los precios de los commodities. Nada hace el gobierno por reducir esa dependencia: aumenta el gasto público y no disminuye los impuestos. La economía, entonces, dependerá en un porcentaje alto de factores climáticos, por ejemplo, que afecten al precio internacional de los granos. Se dan situaciones insólitas como la reciente decisión de Roberto Lavagna de poner retenciones de hasta 45% al petróleo, porque subía de precio. Así, compensó lo que perdía de recaudación por la caída de cotización que experimentaba hasta hace unos días la soja. Ayer, el precio del petróleo quebró otro récord al cerrar por encima de u$s 45.
Dejá tu comentario