Bruselas (Reuters, EFE) - Los gobiernos de la Unión Europea analizan con sigilo un posible pedido de compensaciones y sanciones contra los Estados Unidos por su régimen de subsidio a las exportaciones, declarado ilegal por la Organización Mundial de Comercio. En tanto, algunas voces, como la de la Confederación Alemana de la Industria, advirtieron que hay que evitar una escalada que lleve a una guerra comercial.
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El gerente de la Confederación Alemana de la Industria (BDI), Ludolf von Wartenberg, expresó su temor a que la decisión del tribunal de arbitraje de la OMC en contra de las exenciones fiscales a las exportaciones de los EE.UU. pueda agravar el conflicto, pues permite a la UE aplicar sanciones que podrían acarrear «reacciones indeseadas» por parte estadounidense.
En un veredicto del lunes, el citado tribunal declaró el régimen norteamericano de exenciones fiscales a las exportaciones como incompatible con las normas del comercio mundial.
Esta decisión permite a la UE imponer sanciones por una cuantía todavía no especificada, pero el volumen de 4.000 millones de euros mencionado por los Quince, supondría, según Von Wartenberg, «un grave peligro de que se produzcan contrasanciones».
«En vez de modificar rápidamente las leyes fiscales, como se le ha exigido, los Estados Unidos podría tender a reacciones indeseadas en relación con las importaciones de acero, otro litigio pendiente con la UE», manifestó Von Wartenberg, por lo que apeló a ambas partes a «utilizar todos los recursos diplomáticos para alcanzar soluciones».
El fallo de la OMC, de carácter inapelable, dio un respaldo total en la queja de que son ilegales los alivios fiscales otorgados a los exportadores estadounidenses.
En un primer momento, la UE parece estar siguiendo el consejo del ex presidente estadounidense Theodore Roosevelt, «hablá bajo y cargá un gran palo», tras ganar el litigio comercial. Si bien en el Ejecutivo de Bruselas, sede de las instituciones europeas, algunos analizan que los daños por 4.040 millones de dólares se compensarían a través de la aplicación de aranceles adicionales a las importaciones estadounidenses, los analistas dijeron que, dado el actual clima económico mundial, el bloque probablemente no adoptaría una postura dura.
«No está claro que la UE vaya a luchar a brazo partido por represalias», opinó Paul Brenton, economista de comercio del instituto de investigación Centro para Estudios de Política Europea.
Según las reglas de la OMC, una vez que su decisión más reciente se adopte oficialmente, el órgano de supervisión tiene 60 días para decidir el nivel de sanciones permitido y podría optar por menos de los 4.000 millones de dólares.
Diplomáticos de la UE dijeron que el bloque esperaría a conocer el nivel de sanciones que determine la OMC antes de decidir el próximo movimiento, pero mucho dependería de la posición tomada por los Estados Unidos.