El Real Madrid recibirá u$s 75 millones a lo largo de los próximos tres años por colocar en su blanca camiseta el logo de la casa de apuestas Betandwin, de origen austríaco. La firma -cuyo nombre en castellano significa «apueste y gane»-reemplazará a los chinos de BenQ, que le compraron la unidad de teléfonos celulares a la alemana Siemens sólo para descubrir que era un pésimo negocio del que por alguna razón -que ellos parecían ignorar-se retiró la cuestionada firma alemana. De hecho, y replicando lo que está haciendo en casi todo el mundo, BenQ pasó fugazmente por el mercado argentino para dejar de operar pocos meses después de su llegada.
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«BWin» había hecho un intento por ser la primera empresa que pusiera su marca en la mítica azulgrana del Barcelona, pero el club catalán decidió no «ensuciar» sus colores con publicidad a pesar de la más que generosa oferta recibida. En cambio, dona u$s 2 millones anuales a UNICEF por el derecho a colocar su sigla en el pecho de sus jugadores.
Llama la atención la inversión, porque la camiseta «merengue» ya está cobrando fama de «mufa» en el mundo empresarial: sucede que todos los últimos patrocinadores del Madrid atravesaron durísimos momentos, o directamente desaparecieron. Además del mencionado caso de BenQ, está el del fabricante de electrodomésticos Zanussi, que tras ser sponsor del Madrid cerró la mitad de sus plantas fabriles en el mundo.
Después vino la láctea italiana Parmalat, que quebró en medio del mayor escándalo contable-financiero de la historia de Italia. Pocos recuerdan el breve paso de Otaysa, concesionaria de autos, que entró en concurso preventivo poco después de firmar un acuerdo con el club. Y a Siemens, que fue heredada por la mencionada BenQ, la Comunidad Europea le aplicó la semana pasada una multa récord de casi 400 millones de euros por maniobras oligopólicas.
Bloqueo
Por su parte «BWin» -como se la conoce a la corredora de juego-tuvo también una breve relación con el fútbol argentino, cuando ofreció u$s 13 millones por estar en la franja amarilla de la camiseta de los xeneizes. La AFA -por razones que tenían que ver con su carácter de casa apostadora, pero también por haber usado partidos de la liga argentina para apuestas en otras partes del mundo y no pagar derechos-bloqueó el acuerdo; finalmente Boca lo tuvo como sponsor en algunos partidos jugados fuera de la Argentina.
Justamente ayer Boca renovó su vínculo con su actual patrocinador principal, la casa de artículos para el hogar Megatone, que pagará u$s 2 millones por los próximos 12 meses. Si bien la cifra representa una mejora en relación a lo que percibía el club hasta el año pasado (u$s 3 millones por dos años) la comparación con lo que cobrará el Real Madrid marca una vez más -por si hiciera falta-la abismal distancia que existe entre el fútbol local y el europeo, y que permite por caso que clubes de ese continente se «roben» futuros jugadores ya desde antes de que terminen el colegio primario.
Y dado que enero es mes de definiciones en temas de camisetas y patrocinadores, Vélez Sarsfield estrenó a Tarjeta Shopping (el medio de pago creado para los shoppings de Alto Palermo SA, pero que ya tiene cobertura nacional), que pagará una cifra cercana al millón de dólares por 18 meses.
Además, la semana próxima Bieckert, marca comprada a Quilmes por la flamante cervecera que preside Ernesto Gutiérrez y que tiene como accionista a Eduardo Eurnekian, renovará el vínculo mutuamente fructífero con Estudiantes de La Plata.
Finalmente, el que parece un paria al momento de buscar patrocinios es San Lorenzo de Almagro: con la última campanada de 2006 terminó también el vínculo que lo unía a Radio Victoria SA a través de su marca RCA. La electrónica, razonablemente, decidió no renovar el convenio de patrocinio: después de todo, ¿quién quiere que lo relacionen con una camiseta que despierta las iras de sus propios hinchas, y además cosechó humillantes goleadas hasta con el último de la tabla? Obviamente, RCA no...
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