24 de enero 2002 - 00:00

También pesifican créditos que no otorgaron los bancos

La pesificación llegará también a los créditos que se tomaron fuera de los bancos. Son tres millones de personas que se encontraban en esta situación, es decir con préstamos obtenidos en escribanías, mutuales, inmobiliarias, constructoras o cooperativas. Incluye asimismo la financiación que otorgan las casas de electrodomésticos y centenares de tarjetas de crédito que se emiten fuera del circuito bancario. La medida fue incluida en el proyecto que modifica la Ley de Quiebras aprobada ayer por Senadores. Abarca los préstamos hasta u$s 100.000 de origen, los que se pesificarán al cambio de 1 a 1 que rigió en la convertibilidad. Es un gran alivio para los que, por trabajar en negro, por ejemplo, tomaron créditos fuera de los bancos. Del otro lado, pierden los que otorgaron el préstamo, ya que les devolverán en pesos devaluados. Para los que superen ese monto, no se dispone ninguna compensación, ni siquiera la de tomar el dólar oficial de $ 1,40. Se espera que en los próximos días también queden contemplados estos casos para equipararlos con los deudores bancarios. La norma que aprobará Diputados la semana próxima no abarca contratos entre privados, como son los alquileres. En estos casos, rige la pesificación de las cuotas por 180 días, que deberán pagarse a cuenta del acuerdo al que lleguen las partes.

También pesifican créditos que no otorgaron los bancos
La pesificación llegó también a los deudores no bancarios. El Senado resolvió ayer incluir en la conversión de la deuda en dólares a pesos al tipo de cambio uno a uno a quienes tomaron créditos menores de u$s 100.000 con prestamistas privados.

Esta decisión fue introducida en el proyecto que modifica la Ley de Quiebras, aprobada ayer con media sanción por la Cámara de Senadores y que ahora deberá tratar Diputados.

Los alquileres y otros tipos de contratos en dólares no fueron incluidos en esta norma.
Por lo tanto, se mantiene la pesificación por 180 días, a través del pago a cuenta de las cuotas. En este lapso, las partes deben concertar para llegar a un acuerdo sobre la nueva cuota a pagar.

Finalmente, se les terminó dando el mismo tratamiento a los créditos otorgados por privados que a los vigentes dentro del sistema financiero.

Ante la presión de los llaverazos -ayer hubo otro frente a Tribunales- el gobierno decidió tomar la decisión, inclusive sin consultar con el equipo económico. El tema quedó cocinado tras una reunión que mantuvo el ministro del Interior, Rodolfo Gabrielli, con el senador justicialista Jorge Yoma el martes por la noche. La Ley de Emergencia Económica decidió pesificar los siguientes créditos: hipotecarios hasta u$s 100.000, refacción de vivienda cuando no supere los u$s 30.000, prendarios de hasta u$s 15.000 y personales por un máximo de u$s 10.000. Así lo dispuso el artículo 6 de la Ley de Emergencia Económica, que ahora será modificado para incluir también los préstamos extrabancarios.

En todos los casos, se considera el monto otorgado en el origen. Por ejemplo, si una persona recibió un préstamo de u$s 110.000, pero le restan pagar u$s 50.000, no es incluida en la pesificación uno a uno.

Obviamente, la definición implica un gran alivio para quienes tomaron créditos fuera de los bancos -generalmente a altas tasas de interés- y se sentían discriminados.

Del otro lado, para quienes otorgaron este tipo de préstamos habrá un fuerte perjuicio, ya que ahora les devolverán pesos devaluados.


En tanto, los créditos bancarios que superen los topes mencionados deberán pagar en pesos, a un tipo de cambio de 1,40. Seguramente, serán ajustados según el indicador financiero que está elaborando el Ministerio de Economía.

• Pago a cuenta

En cambio, los que accedieron a créditos privados por encima de estos montos directamente no fueron equiparados con los deudores bancarios de altos montos. De todas formas, se espera que sean incluidos en el futuro cercano para que también paguen con una conversión del tipo de cambio a 1,40.

Por lo pronto, los deudores no bancarios que están imposibilitados de adherir a la pesificación pueden seguir pagando en pesos el crédito en dólares por un plazo de 180 días. Este pago será tomado a cuenta de lo que terminen resolviendo deudor y acreedor. De acuerdo con la titular de la Asociación de Consumidores y Usuarios (ADECUA), Sandra González, existen cerca de tres millones de personas con créditos otorgados por afuera del sistema bancario.

Dentro de la pesificación, por lo tanto, ingresan créditos otorgados por mutuales, cooperativas, inmobiliarias, escribanías y constructoras. También deben incluirse los sistemas de crédito que implementan las casas de electrodomésticos y los centenares de tarjetas de crédito para consumo que trabajan por afuera del circuito bancario.

González calificó de «inconstitucional» el corte de u$s 100.000 para la pesificación porque «hay una discriminación de por medio, sobre todo cuando se trata de vivienda única».

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