Paralelamente al nuevo impuestazo, el viernes pasado Domingo Cavallo lanzó un recorte de gastos en el sector público por 900 millones de dólares. En general, se trata de partidas que ya habían sido anunciadas, pero que ahora integran un plan global. Por ejemplo, se pagarán en 12 cuotas las retroactividades a los nuevos jubilados que hasta ahora se abonan al contado. Además se eliminará el régimen de salarios especiales familiares para las PyMEs y se exigirá que el sueldo declarado del trabajador supere los 100 pesos mensuales para que tenga derecho a cobrar el salario familiar. Se controlará, además, a las empresas por supuestos fraudes fiscales y se acelerará la baja de los jubilados que ya hayan fallecido.
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Estas rebajas totalizarían no más de 600 millones de pesos, lo que fue reconocido por el vicejefe de Gabinete, Armando Caro Figueroa. Sin embargo, el funcionario afirmó que el resto de los recortes será anunciado en los próximos días y que no implicará la pérdida de «derechos establecidos». En principio, estos recortes se refieren a la reestructuración de áreas dentro del esquema de reforma del Estado que está tratando de implementar la Jefatura de Gabinete de Chrystian Colombo, fundamentalmente dentro de la promesa de reducir partidas dentro de los ministerios por 400 millones de pesos. Informate más
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