«Los argentinos viajan menos, pero los extranjeros llegan al país cada vez más. Por eso tuvimos que 'dar vuelta' nuestro negocio y tratar de que ese turismo receptivo también sea cliente nuestro.» La confesión es de Maximiliano Huss, CEO para la Argentina de Assist Card, la empresa que justamente le vende a los viajeros locales asistencia en el exterior.
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Pero como la facturación que generaba los turistas hacia el exterior se estancaba o caía, debieron inventar un producto que sólo se le vende a los extranjeros que ingresan a la Argentina, a los que se les aseguran los mismos servicios. La estrategia parece razonable: los cálculos más optimistas hablan de que este año ingresarán al país cerca de cuatro millones de turistas y/o viajeros por negocios. El ejecutivo agrega que «lo vendemos a través de las agencias especializadas en turismo receptivo. ¿Por qué esos viajeros no llegan al país ya con un seguro emitido en su país de origen? Y, será porque nuestros precios son más competitivos...».
Sin embargo, puede leerse entre líneas que Huss en realidad está diciendo que la sucursal argentina de Assist Card es más barata que las del resto del mundo: este grupo suizo tiene infraestructura propia en 102 países. Si bien Huss declina comentar sobre el tema, revela que este año esperan crecer 30% en facturación en relación con 2007, año en el que ya habían incrementado sus ingresos en ese mismo porcentaje respecto de 2006. «Buena parte del crecimiento que proyectamos para este año tiene que ver con el producto 'receptivo'; la crisis del campo, la inflación y en general la incertidumbre nos hacen pensar que en 2008 los argentinos van a viajar menos...» Admite además que «a pesar de que 30% de suba es una cifra altísima, habíamos pensado que íbamos a crecer más, pero estamos revisándola a la baja».
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