Tras seis años de superávit comercial, China sorprendió al cerrar marzo con déficit
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Pese a la novedad, el total acumulado entre enero y marzo de 2010 sigue ofreciendo una balanza positiva para China de 14.490 millones de dólares (10.700 millones de euros), aunque este superávit es un 76,7% menor que el del mismo periodo de 2009.
En febrero, el comercio chino todavía había mostrado un superávit de 7.600 millones de dólares (5.600 millones de euros), pero economistas y el propio Gobierno chino ya habían advertido de que en el tercer mes del año la tendencia se podría revertir.
La Administración de Aduanas chinas atribuyó el cambio a la bajada de precios de productos en industrias intensivas de mano de obra (manufacturas de bajo precio y bajo valor añadido, en las que descansó la economía china durante años).
A ello se unió, añadió, el "esfuerzo de China por incrementar las importaciones en el contexto de la crisis económica global", así como el aumento de precio de algunos productos elaborados.
No obstante, señalaron las Aduanas chinas en su informe, el dato "no es un signo de recesión" y se mantendrá un "equilibrio básico" en la balanza comercial.
La noticia llega en un momento muy oportuno para el Gobierno chino, que podría usar el dato para defender su política de no revalorizar el yuan, pese a las presiones de Estados Unidos.
El Tesoro estadounidense prepara un informe para determinar si China está o no manipulando la cotización del yuan (en caso afirmativo, ello abriría la puerta a posibles sanciones económicas por parte de Washington), aunque en un gesto a Pekín, el resultado de este informe se pospuso.
La anterior Administración estadounidense de George W. Bush, presionó durante años a China para que revaluara su moneda, lo que cristalizó en 2005 con una ligera liberalización del yuan que permitió que durante tres años éste aumentara un 20% su valor con respecto al dólar.
Las fricciones han vuelto, sin embargo, con la llegada al poder de Barack Obama, quien fijó como uno de los objetivos de su política económica reanudar las presiones contra Pekín.
Más cuando, a raíz de la crisis financiera estadounidense (otoño de 2008), Pekín volvió a "pegar" el valor de su moneda al del dólar, por lo que apenas ha variado la tasa de cambio en este periodo.
En 2009, China superó a Alemania como mayor exportador mundial, y su superávit comercial con las grandes economías occidentales (EEUU y la UE) le ha valido continuas fricciones con Washington y Bruselas.
Según las cifras de hoy, China mantuvo en marzo esos superávit, aunque el que mantiene con EEUU bajó un 3,5% interanual y el de la UE un 13,1%.
Por contra, China importó más de lo que exportó a los vecinos Japón, Corea del Sur y Taiwán, países que también durante años se contaron entre sus principales destinos de exportación.
En las últimas tres décadas, el país asiático dependió de las exportaciones para mantener su rápido crecimiento económico (en torno a un 10% anual).
La crisis financiera mundial causó una fuerte bajada de las ventas chinas al exterior, por lo que China actualmente intenta cambiar su modelo para fomentar más el consumo interno



