Tres puntos traban acuerdo con el FMI
Nuevamente, las negociaciones del gobierno con el FMI se estancaron. Ayer el indio Anoop Singh retomó la actividad en Washington -estuvo 15 días alejado por vacaciones-y, junto a John Thornton, analizó el caso Argentina. Dos normas preocuparon: la flamante ley que suspende las ejecuciones por deudas durante 90 días más y la prórroga de la entrada en vigencia del pago del CER para los créditos y alquileres (en este caso por dos meses). A esto se suma la permanente vigilancia del Fondo y de EE.UU. sobre la iniciativa que pretende exceptuar de la Ley de Quiebras a los "bienes culturales". Es otro intento detrás del cual se encuentra el monopolio "Clarín" para escapar a su delicada situación financiera, pero en el exterior creen que sería otra discriminación contra el capital externo de un país que está requiriendo precisamente ayuda externa. Lo cierto es que -tal como sucediera con la penosa y primera versión de la Ley de Quiebrasno hay disposición para comenzar a negociar a fondo y seriamente con la Argentina en Washington. Concretamente, hasta el momento sólo el ministro Lavagna envió un borrador de carta de intención del nuevo acuerdo, en el cual hay estimaciones de crecimiento del PBI y promesas de limitar el gasto y la emisión monetaria. Pero que se lo haya enviado a Washington no significa que se esté muy próximo al acuerdo. En el Palacio de Hacienda ayer aseguraron a este diario que recién para fin de mes podría llegar al país una misión negociadora para avanzar en los detalles. Pero eso sería en el mejor de los casos. Hoy, por el memo ya enviado desde el FMI a Roberto Lavagna el viernes último y por el malestar que generaron en Washington las últimas leyes aprobadas y los temibles proyectos que circulan -como el de los "bienes culturales"-, eso está lejos de suceder.
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Todo parece indicar que las conversaciones que el equipo económico argentino mantiene con el Fondo para llegar a un acuerdo final marchan rumbo al estancamiento. La volatilidad política y un Congreso que se «corta solo» en medio de una profunda crisis continúan desconcertando a los funcionarios de los organismos internacionales.
•Borrador
En una carta enviada ayer a Economía, Krueger acusa recibo del texto elaborado por Lavagna y se comprometió a tener «una respuesta lo antes posible».
Todos los indicios están mostrando que no existen intenciones reales del FMI de comenzar a negociar seriamente con la Argentina. Se lo sigue observando al gobierno de Eduardo Duhalde como endeble y sin capacidad para asegurar el cumplimiento de los compromisos asumidos hasta diciembre.
•Misión
Lavagna, por su parte, espera que el Fondo acceda a enviar una misión negociadora a más tardar antes de que termine el mes, según reconocieron ayer funcionarios de Hacienda a este diario. Es decir que la gente del FMI debería estar desembarcando en Buenos Aires a fines de la semana que viene.
Pero aún cumpliéndose este pronóstico optimista, lo cierto es que esas conversaciones no se extenderían por menos de tres semanas, lo cual estiraría la fecha para el cierre de un acuerdo recién a fines de setiembre. Todo demasiado lento para los deseos del equipo económico, que necesita buenas señales del exterior para evitar que se compliquen más las variables económicas y mantener la tranquilidad en lo financiero.
La Carta de Intención elaborada por Economía contiene una serie de pronósticos en materia de crecimiento del PBI, evolución de la recaudación y superávit primario de este año y el próximo. «Nos apuramos para mandarla como un gesto de que estamos interesados en acordar. Pero ahora son ellos los que tienen el tema en sus manos y veremos qué tiempos están dispuestos a manejar», reflexionaban ayer en Economía.




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