Poco tardó la Argentina en involucrarse con la idea de George Bush de crear un "club de amigos de Bolivia" para ayudar a ese país a salir de su crisis. Kirchner ordenó al canciller Rafael Bielsa el diseño de un plan quinquenal que incluye ayuda para las exportaciones bolivianas (a través de menores restricciones), aumento de las compras de gas y realización de obras públicas conjuntas.
El contenido del proyecto que será discutido hoy en Buenos Aires por Redrado y Maidana incluye nueve capítulos. Se habla de la necesidad de favorecer las exportaciones de Bolivia, la complementariedad de las líneas de producción en los sectores donde trabajen los dos países y la promoción de acuerdos de transporte de mercaderías (terrestre, fluvial y aérea). Además, y en el segundo capítulo del acuerdo, se habla de la promoción de importaciones basado en el trato «igual a las nacionales». Esto busca fomentar la llegada a Bolivia de empresas argentinas, al ser tratadas legalmente como iguales a las locales, status que ningún otro país detenta actualmente. La Argentina es hoy el segundo inversor externo en Bolivia, con 15% del total, luego de los Estados Unidos, con 40%.
El país se compromete, además, a identificar sectores puntuales donde las empresas argentinas puedan llegar a invertir, y a elevar esos trabajos al gobierno boliviano para acelerar las medidas para comenzar rápidamente a explotar esos rubros.
Con este acuerdo, la Argentina busca aumentar el intercambio comercial de Bolivia y sumar inversiones en ese país de bandera local.
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