UIA, entre energía y el pacto social
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Juan Carlos Lascurain
«No queremos más diagnósticos ni hablar del pasado, sino proyectar el hoy a diez, quince años y empezar a construir el país del futuro», dijo Ureta Sáenz Peña. El presidente de PSA Peugeot-Citroën agregó que «crecimos fuerte estos últimos cinco años, y algunos sectores (como el mío) lo hicieron a tasas de 20% anual. Pero hoy hace falta una estrategia para el desarrollo y organizar el crecimiento».
Por eso justamente -se les preguntó a Ureta, a Lascurain y a un extrañamente silencioso José Ignacio de Mendiguren- no parecía necesario encarar un proyecto casi corporativo como el «acuerdo» que plantea Cristina de Kirchner. Ahí fue que Lascurain dijo que si sólo se iban a discutir precios y salarios, era una pérdida de tiempo. «Debemos pensar qué país queremos; hoy se habla de que el salario está en 42% del PBI, y debería llegar a 50%. Estamos de acuerdo, pero hay que discutir si se quiere llegar en seis meses o seis años... En el primer caso, podríamos repetir experiencias como el Rodrigazo...»
En lo que hace a la cuestión energética, Ureta Sáenz Peña dijo que la intención no era hablar del corto plazo, pero admitió que «todos nos preparamos para el verano, para enfrentar cualquier crisis. Las automotrices, sector que conozco, en octubre tuvimos producción récord; quizás la energía haya sido más cara, pero estamos 30% por encima que 2006...». Cuando se le preguntó si la industria podía afrontar aumentos de hasta 300%, como se plantea con la energía «nueva» que no tiene topes tarifarios, el industrial reconoció que «igual seguiremos siendo competitivos respecto de Brasil y Europa», pero mostró su preocupación por «la falta de generadores: en todo el planeta hay crisis energéticas, y no alcanzan los equipos».
S.D.



