Pasadas las 19 del sábado, cuando se esperaba una conferencia de prensa del ministro Economía, Domingo Cavallo, salió en una breve declaración el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo. No habló más de 6 minutos. No dijo cosas importantes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero tratándose de un hombre mesurado, su declaración cayó bien. Colombo junto con el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini y el ministro Ramón Mestre son los tres puntos fuertes del gabinete ministerial de Fernando de la Rúa, aunque prácticamente habían desaparecido de las declaraciones a la prensa durante este primer mes en que todo se centró en el ministro Cavallo.
Como dijo muy poco, se interpretó más la declaración de Colombo como que el presidente De la Rúa intenta volver a primer plano a sus hombres mesurados y dar curso a lo que todos le reclaman que es que ponga algún límite a las declaraciones de Cavallo, que tienen repercusión inmediata, generalmente a la baja de los mercados.
Con suavidad, Colombo se plegó a un hecho fortuito con el cual el gobierno de la Alianza trata de dar algún tipo de explicación al jueves y viernes de derrumbe financiero vivido por la Argentina.
La declaraciones intrascendentes del ex presidente Menem a una radio local de La Rioja casi a las 14 del viernes fueron transmitidas hacia Buenos Aires a las 17, y el presidente De la Rúa, en Canadá, se aferró a ellas porque Carlos Menem les había aconsejado a los argentinos comprar dólares. El vicejefe de Gabinete, Armando Caro Figueroa, al llegar a Ezeiza, se sumó con vehemencia a esa posición de atribuirle al ex presidente Carlos Menem la actuación de los mercados cuando es notorio que éstos habían arrancado el viernes con alarma a la mañana y, sobre todo, al llegar en el acto las declaraciones del ministro Cavallo en Londres de que iba a limitar más el poder del Banco Central y cuando esta misma institución había largado uno de esos tres comunicados del viernes.
Caro Figueroa anunció una «trama político-financiera» para desestabilizar a los mercados y dijo que se darían los nombres de los presuntos culpables. El jefe de Gabinete, Colombo, a las 19.30, apenas si tildó de «expresión desafortunada» la invocación del ex presidente Menem y, al parecer, inicia en el gobierno el que hablen hombres mesurados en sus afirmaciones, aunque aún falta la conferencia de prensa.
También Chrystian Colombo contestó con un «por supuesto» cuando el periodismo le preguntó si el ministro Cavallo seguía en Economía.
Dejá tu comentario