Soplan nuevos vientos para el Buenos Aires Design (BADC); en un intento de reflotar su alicaída oferta gastronómica, el centro comercial del grupo Alto Palermo SA (APSA) les alquiló el denominado «edificio ballena» a los empresarios Diego y Patricio Rabufetti, «inventores» de los Arcos de Palermo y otros emprendimientos similares. Según trascendió, en el primer piso de este edificio (aledaño al Hard Rock Cafe) instalarán un estudio de televisión donde funcionará su productora Non Stop TV; en la planta baja harán un restorán temático. Este sería sólo el primer paso de un proyecto que en una segunda etapa prevé la total remodelación y recomercialización de la terraza de restoranes del BADC, hoy prácticamente deshabitada. Este mismo grupo, además, se está aliando con los operadores de «outlets», CNC -conformado por los ex Interurban Pablo Pini, Javier Peira y Eduardo Quintana, y el ex Musimundo Gustavo de Trápaga- para hacerse cargo del entretenimiento del Showcenter Panamericana, donde CNC está a punto de instalar una de sus bocas de venta. La idea sería «sinergizar» la oferta ya existente con «boliches» para adolescentes cuyos padres -justamente- podrían esperarlos en los cines (Showcase), el bowling o los restoranes que se harán.
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Por su parte, CNC está «mirando» cerca de 25 ubicaciones en el interior para extender sus negocios más allá del área metropolitana. «Nos ofrecen locaciones todo el tiempo, pero tenemos que ser muy cuidadosos en el momento de elegir», dice De Trápaga. «Creemos que lo más seguro es que vayamos a Córdoba, Mendoza, Rosario, Santa Fe y Posadas, y a Mar del Plata en los meses de verano.» La próxima apertura -además de los ShowCenter de Haedo y Martínez- será la de Tigre (en el predio que era estacionamiento del Parque de la Costa, propiedad de Guido Parisier) y estarían a punto de ser contratados para reformular la galería comercial que acompaña al supermercado Auchan, del Acceso Sudeste. En un segundo paso, harían lo propio en La Tablada (donde instalarían una carpa). «El concepto del 'outlet' nació ante la necesidad de los fabricantes de ropa deportiva de desprenderse de grandes stocks acumulados por la crisis. Eso ya pasó: ahora el desafío es justamente encontrar mercadería para vender; por eso estamos hablando con todo el mundo: desde empresas grandes hasta pequeños talleres textiles que habían cerrado y ahora que es carísimo importar vuelven a fabricar», dice Pini. Pero, como no sólo de ropa viven los «outlets», ya agregaron rubros «no indumentaria» y acaban de cerrar convenios con -por caso- la papelera Cienfuegos y los bazares gastronómicos Rozemblit y Geo Bazar, que producirán líneas de vajilla hogareña. Informate más
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