UNA PROPUESTA AUDAZ PARA EL GASTO PÚBLICO. SIN PRECEDENTE
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La transferencia de Fuerzas Armadas y personal de seguridad a AFJP es más formal que de efecto fiscal. Da todo gran auge a las AFJP, les elimina el riesgo de que las jubilaciones vuelvan al Estado y les flexibilizarán sus modalidades de inversión de sus fondos. Lo importante es la eliminación de la PBU, hoy de 200 pesos. Importante porque, en promedio general, se bajarán 20% las jubilaciones futuras que se cobren.
A las AFJP aportan realmente hoy 3.800.000 aunque hay 8 millones de afiliados. En el Estado hay 2.200.000 afiliados pero aportan 900.000. Esto último es lo que quedaría como «jubilación estatal residual» a cargo de la ANSeS cuya intervención se anunció, sin dar nombre de inter-ventor. Se operaría con cesión a control de privados el combate a la evasión de afiliados.
Mientras llega la solución grande, la de fondo, con las jubilaciones, se exige a los gobernadores que acepten distribuirse lo actualmente fijado en 1.360 millones de dólares por mes durante 5 años (3 de este gobierno y los dos primeros del próximo que surja en el año 2003) cualquiera sea el ingreso que tenga el Estado y cualquiera sea el menor déficit que vaya obteniendo. Esto implica congelar el gasto actual para las provincias también durante 5 años.
Otras medidas, por caso, reducción en el Impuesto a las Ganancias de cuotas hipotecarias son pequeños aportes a la reactivación. Lo es también, pero como incentivo a invertir pidiendo plata a los bancos, que se tienda a suprimir gradualmente hasta julio de 2002, los impuestos a los intereses que pagan las empresas, que ya comenzó a aplicarse.
Todo esto origina una ardua discusión política con puntos de no retroceso: debe ser el acuerdo por 5 años y firmado entre el gobierno nacional y los gobernadores, o sea todo el poder político en la Argentina actual.


