Una rareza: abrazos de Kirchner y Rattazzi, Fiat produce de nuevo

Economía

Después de cinco años y medio, Fiat vuelve a fabricar vehículos en la Argentina. Como consecuencia de la recuperación del mercado interno y las ventajas de un tipo de cambio competitivo, la marca italiana comenzará a producir a partir del año próximo un nuevo modelo en el segmento de las pick-up y 4x4 con una inversión prevista de u$s 80 millones en el complejo industrial que posee en Córdoba.

Este el fin de una larga negociación que terminó en un acuerdo anunciado ayer en Bombay con Tata Motors, la principal compañía automotriz de la India y el quinto productor mundial de vehículos comerciales medianos y pesados. La empresa india (que factura más de u$s 5.000 millones por año) aportará la licencia y la plataforma del nuevo vehículo que llevará la marca Fiat, mientras que la empresa italiana se hará cargo de la inversión y del diseño.

La idea de la compañía es la de fabricar unas 20.000 unidades en el primer año, de las cuales aproximadamente 90% se destinará a la exportación a la mayoría de los países de Europa, Centro y Sudamérica.

Anoche, Cledorvino Belini, CEO de Fiat Auto América latina; Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Auto Argentina; y Franco Ciranni-, CEO de Fiat Auto Argentina, se reunieron con el presidente Néstor Kirchner para anunciarle la inversión. Al parecer, las críticas del empresario al gobierno quedaron en el olvido.

  • Cambio

    La noticia -que de por sí es importante-marca también un cambio de tendencia de la compañía que preside Rattazzi, ya que abre la puerta a la fabricación de otros modelos, pero esta vez nacidos en las propias entrañas de la casa central de Turín.

    Con el estallido de crisis económica de 2001, la terminal dejó de fabricar en la localidad cordobesa de Ferreyra los modelos Uno, Palio y Siena, trasladando sus líneas de producción a la planta de Betim, en Brasil. Eso significó el cese de actividad de la fábrica que se reactivó parcialmente, meses después, con la producción de motores y cajas de cambios, operaciones que se mantienen hasta hoy.

    La posibilidad de que en Ferreyra se vuelva a fabricar un auto Fiat es bastante cierta, ya que depende de la capacidad de producción de la planta brasileña de Betim que abastece a la región. Este complejo industrial está fabricando hoy unos 2.500 vehículos diarios y está en condiciones de llegar a 2.800, por lo que virtualmente estaría trabajando al máximo. Cualquier aumento de la demanda interna brasileña provocará un cuellode botella que obligará a pensar en Córdoba como una alternativa. La producción prevista en Ferreyra de la pick-up Fiat es de unos 100 vehículos diarios; teniendo en cuenta que su capacidad actual es de 600 unidades diarias, hay margen para otros modelos.

  • Concentración

    «En la región, Fiat concentró la producción en Brasil, pero su capacidad está llegando a su máximo, por lo que las nuevas plataformas podrían venir a la Argentina», explicó Belini a la prensa antes de reunirse con Kirchner.

    Para esto es importante el crecimiento del mercado argentino, que pasó de 90.000 unidades en 2002 a 450.000 el año pasado. Para 2007 se prevé un crecimiento de alrededor de 10%, lo que lo llevaría a 500.000 vehículos. Pero teniendo en cuenta que sólo el mes pasado se comercializaron 45.000 autos -convirtiéndose en el mejor enero de la historia-, la realidad puede superar las proyecciones. Por ejemplo, en 1994 (hasta ahora, el mejor año para la industria automotriz local) se habían vendido en enero 35.000 vehículos, lo que muestra que el primer mes de 2007 superó ampliamente aquella marca. De esta manera, Brasil y la Argentina podrían cerrar el año con un mercado de más de 2,5 millones de autos, lo que los convierte en una región atractiva para las inversiones.

  • Empleos

    Para concretar este acuerdo con Tata, Fiat prevé crear durante los próximos meses unos 1.000 puestos de trabajo directos que se sumarán a los 2.000 empleados que hoy tiene la automotriz. Además, se generarán alrededor de 2.000 empleos indirectos. En su mejor momento de actividad -hacia fines de 1997-, la planta de Ferreyra llegó a tener una plantilla de 4.800 trabajadores.

    «Si se quiere poner en números el nuevo proyecto, vamos a duplicar prácticamente el valor de exportación que hoy tiene la empresa con las cajas de cambio y los motores para llegar a los u$s 1.000 millones anuales», señaló Rattazzi.

    Otro dato importante es que la pick-up Fiat tendrá un alto nivel de integración, ya que alrededor de 50% de las autopartes será de origen nacional. Brasil aportará otro 20% de piezas y el restante 30% llegaráde terceros países. La pick-up estará disponible en versiones 4x4, 4x2, cabina doble y simple con motores diésel de 2.3 litros. La idea de la marca italiana es sumarse a la dura competencia de un segmento que proyecta un crecimiento para este año de entre 10% y 15% dominado actualmente por la Toyota Hilux, la Ford Ranger y la Chevrolet S-10.

    La inversión de u$s 80 millones anunciada ayer se suma a otros u$s 70 millones previstos para aumentar la capacidad de producción de motores y cajas de cambio en Ferreyra.

    Sergio Morchionne, CEO del Grupo Fiat a nivel mundial, señaló ayer en Turín que «este acuerdo es un paso adicional en la construcción de una importante y focalizada asociación con Tata que le permitirá a Fiat introducirse en un segmento específico de vehículos con un producto altamente competitivo». En tanto, Ratan Tata, presidente de Tata Group, explicó: «Este es el primer paso dado en conjunto por el Grupo Fiat y Tata más allá de la India, y espero que sea un buen augurio para una verdadera asociación global en diversos mercados y segmentos de negocios».
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