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La puesta en marcha de la segunda etapa del programa Precios Cuidados, refleja -en primera instancia- los éxitos de una política pública destinada a cuidar el bolsillo de los argentinos, frente a la especulación orquestada por los actores concentrados de la economía. Pero lo más novedoso y atractivo de la propuesta es el empoderamiento ciudadano que plantea, algo fundamental para el sostenimiento, a lo largo del tiempo, de un proyecto nacional, popular y democrático.
Aún mientras los agoreros del miedo se propusieron, con prisa y sin pausa, descalificar, criticar y operar para el fracaso al programa, el mismo ha demostrado éxito desde diferentes perspectivas. Tanto desde lo económico, con la incorporación de nuevos actores y productos, como así desde lo cultural, en particular a través del fuerte respaldo social.
La participación popular para velar por el cumplimiento de los compromisos de precio, abastecimiento y señalización, se evidencia en la triplicación de las denuncias a través de la Dirección de Defensa del Consumidor. A su vez, la aceptación del programa se observa en las góndolas de los comercios adheridos y se constata en los productos del changuito. Los precios de referencia permiten desenmascarar las estrategias especulativas de muchas marcas no adheridas, fomentando la participación ciudadana, frente al abuso que unos pocos (a través de apoderarse de un excedente económico en desmedro del conjunto de la ciudadanía) quieren imponer sobre el todo social.
La masiva demanda de los productos contenidos en Precios Cuidados, como la concurrencia a los establecimientos inscriptos, sirvió para que nuevos actores se interesen en ingresar. En concreto, se anunció la conformación de una canasta más amplia en las grandes cadenas de supermercados, que incluye 15 nuevas empresas proveedoras, 30 nuevos rubros y 108 nuevos productos. Se amplió la cobertura a supermercados regionales, supermercados chinos, almacenes y comercios de proximidad; como también se llegó a un acuerdo con mayoristas y distribuidores. Es por esto que la caracterización de esta segunda etapa podría ser la siguiente: mayor representatividad en el territorio, sumando y ampliando los actores en las diferentes provincias del país; el debut de los mayoristas y los comercios de proximidad en el programa; y una canasta de productos más representativa que incluye nuevos rubros y nuevos productos.
Retomando la idea del empoderamiento ciudadano, es fundamental tomar conciencia de lo que está ocurriendo: los precios no se forman de la nada, no vienen de la naturaleza ni se aceptan de manera acrítica; sino que reflejan los eslabonamientos productivos de una cadena de valor determinada. Cuando se apartan de esta lógica racional, es nuestro deber detectarlo y actuar en consecuencia, para impedir que se transfieran recursos nuestros -como asalariados- hacia los sectores más concentrados. Pero también para no ser cómplices (involuntarios, claro) de un espiral inflacionario que tiene por meta volver a una Argentina para pocos y enfocada exclusivamente al comercio exterior, exportando granos y cereales para retomar la vieja idea del "granero del mundo".
Así como para enfrentar al inmenso poder mediático se necesitó la gente en la calle, informada y comprometida con la democratización de la palabra, para seguir profundizando esta política y lograr el anclaje definitivo del capitalismo real (sin especulación) resulta imprescindible mantenernos activos, identificar los actores que están arremetiendo contra el salario -en algunos casos hasta con nombre y apellido- y convertirnos en el panóptico de los supermercados.
Los mecanismos para hacer valer nuestros derechos de consumidores son rápidos y sencillos: llamadas de denuncia al 0800-666-1518, la disponibilidad de una aplicación para Smartphones (que está entre las más descargadas de los últimos 10 días) permite consultar el precio y denunciarlo en caso de incumplimiento, control a través de redes sociales, organizaciones sociales, etc. La convocatoria está lanzada y los mecanismos institucionales abiertos. Cuidar los precios es tarea de todos.
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