19 de junio 2001 - 00:00

Uruguay duplicará el ritmo de devaluación

Montevideo - El gobierno uruguayo resolvió anoche duplicar el ritmo devaluatorio del peso frente al dólar, llevando la tasa mensual de ajuste de 0,6% actual a 1,2% e incrementando la banda de flotación de 3% a 6%.

La medida implicará un leve aumento en la proyección de inflación anual, que el gobierno lleva de 5,5% a 7,5%, anunció el ministro de Economía, Alberto Bensión.

La decisión se conoció tras una extensa reunión del presidente Jorge Batlle con los integrantes del equipo económico. Pese al ajuste, las autoridades indicaron que se mantienen otras proyecciones del programa económico para 2001, que prevén un aumento de 2% en el nivel de actividad y un déficit fiscal de 2,6%.

En el segundo semestre del año, el peso se devaluará entre 7,4% y 10%, estimándose que en los próximos días pueda producirse una leve presión de demanda de la divisa en la plaza cambiaria
, pese a que las empresas demandarán pesos y volcarán dólares al mercado para el pago del medio aguinaldo en las dos últimas semanas de junio, señalan analistas.

Las medidas son una respuesta a las decisiones adoptadas la semana anterior por el gobierno de la Argentina, sobre las cuales el ministro Bensión declinó opinar. «Cada país elige el camino que entiende más conveniente», afirmó. Estas decisiones se agregan a las ya adoptadas por el gobierno para mejorar la competitividad de los sectores exportadores, en especial el agro y la industria, afirmó el ministro.

Con una devaluación del peso ante el dólar que se ubica por encima de la variación de los precios, la economía uruguaya había seguido en los primeros cinco meses de 2001 recuperando lentamente la competitividad ante algunos mercados. Excluyendo Brasil y la Unión Europea, hacia donde se dirige 40% de las exportaciones uruguayas y de donde proviene 37% de las importaciones, los productos uruguayos venían desde 1999 mejorando sus condiciones de competencia en los mercados interno y externo, pero al mantenerse el ritmo devaluatorio del real y anunciar la Argentina un desdoblamiento de su mercado cambiario la situación varió sustancialmente.

En los últimos doce meses cerrados en mayo de este año, la devaluación del peso frente al dólar alcanzó a 9,21%, mientras que los precios mayoristas aumentaron 7,13% y los minoristas 5,27%
.

En los primeros cinco meses del año la cotización del dólar se mostró algo más volátil que en el mismo período del año 2000, reflejando la incertidumbre regional -en especial la de la Argentina- y cerrando en mayo 2% por encima del piso de la banda de flotación, que hasta ayer tuvo un máximo de 3%.

La inflación minorista en 2000 había alcanzado a 5%, frenando el proceso de caída que se venía observando en toda la década anterior, mientras que los precios mayoristas aumentaron 9,5% frente a una devaluación del peso uruguayo ante el dólar que llegó a 7,4% al cierre de diciembre.
Medidos en dólares, los precios al consumo en el año anterior se redujeron 2,3% en los últimos doce meses, tras una caída de 3,2% el ejercicio 1999, mientras que los mayoristas aumentaron 1,8%.

En 2000 se mantuvo la devaluación por encima de los precios minoristas, pero en cambio estuvo por debajo de los precios mayoristas, que tanto en productos manufacturados como pecuarios se incrementaron por encima de 7,4% de devaluación.

A pesar de que el Banco Central del Uruguay comenzó a operar con el régimen de franja para el tipo de cambio en marzo de 1991, el criterio se hizo explícito a partir de junio de 1992 cuando se anuncia la intención de usar el tipo de cambio como ancla en el programa antiinflacionario. La política se comenzó a aplicar con una amplitud de banda de 7,5% y una devaluación mensual de 2,5%, comenzando con una reducción paulatina que llevó a la actual banda de 3% y pauta mensual de 0,6%.

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