Uruguay duplicará el ritmo de devaluación
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En el segundo semestre del año, el peso se devaluará entre 7,4% y 10%, estimándose que en los próximos días pueda producirse una leve presión de demanda de la divisa en la plaza cambiaria, pese a que las empresas demandarán pesos y volcarán dólares al mercado para el pago del medio aguinaldo en las dos últimas semanas de junio, señalan analistas.
En los últimos doce meses cerrados en mayo de este año, la devaluación del peso frente al dólar alcanzó a 9,21%, mientras que los precios mayoristas aumentaron 7,13% y los minoristas 5,27%.
La inflación minorista en 2000 había alcanzado a 5%, frenando el proceso de caída que se venía observando en toda la década anterior, mientras que los precios mayoristas aumentaron 9,5% frente a una devaluación del peso uruguayo ante el dólar que llegó a 7,4% al cierre de diciembre. Medidos en dólares, los precios al consumo en el año anterior se redujeron 2,3% en los últimos doce meses, tras una caída de 3,2% el ejercicio 1999, mientras que los mayoristas aumentaron 1,8%.
En 2000 se mantuvo la devaluación por encima de los precios minoristas, pero en cambio estuvo por debajo de los precios mayoristas, que tanto en productos manufacturados como pecuarios se incrementaron por encima de 7,4% de devaluación.
A pesar de que el Banco Central del Uruguay comenzó a operar con el régimen de franja para el tipo de cambio en marzo de 1991, el criterio se hizo explícito a partir de junio de 1992 cuando se anuncia la intención de usar el tipo de cambio como ancla en el programa antiinflacionario. La política se comenzó a aplicar con una amplitud de banda de 7,5% y una devaluación mensual de 2,5%, comenzando con una reducción paulatina que llevó a la actual banda de 3% y pauta mensual de 0,6%.




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