Quiso el mercado volver a acortar distancias con los cuatro dígitos, pero esta vez se encontró con la reaparición de la oferta: dispuesta a descremar, esos tramos donde se acumula algo de beneficios en el fondo del barril (y los que no gozan de un respaldo convincente). Especialmente el ascenso previo, apenas con 17 millones de pesos de efectivo, que parecía ser discordante entre precios y volumen. De todos modos, se dejó a la plaza estirar sus órdenes de demanda al máximo, alcanzando los 933 puntos y fijando otro escalón en la trepada, para después ensayar el rebanar de beneficios y que creó una corriente inversa.
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El cierre y el mínimo estuvieron muy cercanos, prueba de que el mercado quedó en manos vendedoras en la zona final del día. Se clausuró en 969 puntos, dando una merca de 1 por ciento y quitando lo anterior, sobreactuado.
Como si lo que proviene desde afuera del circuito doméstico quisiera repartir el peso de las ruedas, se agregaron otros 17 millones de pesos a los del lunes, haciendo un total de la víspera que quedó en torno de $ 34 millones para las acciones. Un 10 por ciento de ello en certificados, con respuestas variadas en la nómina Merval. Destacó la suba en los títulos de Acíndar y TGS, pero más peso adquirió el rebaje bancario: Francés con más de 4 por ciento y el fundamental papel de Galicia -18% del ponderadoque derrapó más de 2 por ciento, con 3,6 millones. Inestable.
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