18 de abril 2001 - 00:00

Vendría mal la recaudación

La recesión y las altas tasas de interés en la plaza local están complicando la recaudación impositiva de abril. Ya se asegura que el total cobrado será 5% menor al mismo mes del año pasado. El nuevo impuesto al cheque resta capacidad de pago de los otros impuestos. Muchas empresas, especialmente las PyMEs, con la fuerte suba de tasas que les pagan a 35% anual, optan por postergar pagos impositivos antes que asumir créditos a tan elevado costo. Ahora los ingresos por el nuevo impuesto de Cavallo están cayendo a $ 13 millones diarios. Ese número llegó a ser de $ 15 millones en los primeros días de su vigencia. Hay desconfianza del FMI por las proyecciones de recaudación de Cavallo para todo el año.

La misión del FMI que se encuentra en el país hasta el viernes manifestó al equipo económico sus dudas de que con el impuesto al cheque se pueda igual cumplir con el acuerdo firmado a principios de año y que contempla un déficit de 6.500 millones de pesos para todo el año. La inquietud del organismo internacional tiene justificativo: los ingresos por el nuevo impuesto creado por Cavallo están mermando y paralelamente se recauda menos del resto de los tributos, como IVA, internos y combustibles.

Trascendió ayer que por día ahora los ingresos al Tesoro del impuesto a débitos y créditos en cuenta corriente oscila levemente por encima de los $ 13 millones. Pero lo más grave es que la recaudación de los otros tributos está cediendo fuerte producto de la falta de reactivación y las altas tasas de interés en la plaza y las estimaciones para abril del total de abril reflejan una caída de hasta 5%.

Otro de los temas que alarmó a los técnicos del FMI fue el anuncio de Cavallo de eliminar de la Carta Orgánica del Banco Central la remuneración de los encajes. La expectativa es que de todas maneras el directorio del BCRA no dé curso a los deseos de Cavallo de incluir a los Bonos del Tesoro argentino como alternativa para constituir los requisitos de liquidez o encajes
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La delegación del organismo internacional arribó el lunes al país encabezada por el chileno Tomas Reichmann, el encargado de monitorear las cuentas públicas argentinas, y el objetivo central es negociar nuevamente las metas fiscales del acuerdo vigente. Esto es por el desvío de 1.000 millones de dólares registrado en las cuentas del primer trimestre.

El staff técnico comenzó a interiorizarse de la situación fiscal y de las características de la propuesta de convertibilidad en dólares y euros en la reunión que mantuvo con el secretario de Finanzas, Daniel Marx, y el de Hacienda, Jorge Baldrich. Los funcionarios del equipo económico adelantaron a los técnicos del Fondo que esperan obtener un ahorro de 300 millones de dólares mediante la reestructuración de la ANSeS y de los ministerios de Desarrollo Social, Interior y Economía.

«Ese es un ajuste razonable en términos de desburocratizar el sector público», precisó ayer Baldrich, quien señaló que «centramos la mayor parte de la reunión en comentar las novedades de política económica». Los funcionarios también presentaron una proyección de la recaudación impositiva de este año basada en los ingresos que generará el nuevo impuesto a las cuentas corrientes y fue allí donde surgieron las dudas de los técnicos del FMI. Baldrich precisó que « la misión manifestó algún tipo de ignorancia respecto de cuáles eran los motivos y el basamento macroeconómico de la propuesta» pero aseguró que « no hubo cuestionamientos y sí una gran avidez de diálogo».

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