San Pablo (ANSA, Reuters) - El dólar cerró ayer con una suba de 0,15 por ciento, a 3,210 reales, presionado por las compras de empresas exportadoras y con deudas en el exterior que se han quedado sin crédito. Las compras de esas empresas y el temor del mercado al resultado de las elecciones presidenciales de octubre anularon el efecto positivo provocado por una serie de medidas del Banco Central y por el rescate de títulos de la deuda interna. Por esos motivos, el dólar, que había operado en baja durante toda la mañana, cambió de tendencia a partir del mediodía y cerró con una nueva alza, a 3,210 reales para la venta y 3,205 reales para la compra.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los mercados brasileños retrocedieron así por quinta sesión consecutiva, en una jornada en la que los inversores ignoraron los nuevos intentos del Banco Central por detener los fondos que huyen del país. El Banco Central presentó el miércoles sus planes para comprar deuda doméstica y aumentar los requisitos de encaje de los bancos. También eliminó reglas previas de contabilidad que requerían que los fondos descontaran regularmente las fluctuaciones de los precios en las valoraciones de sus activos.
Aun cuando la mayoría de los inversores considera que las medidas son positivas, seguían escépticos sobre la capacidad de las autoridades de desactivar una crisis provocada principalmente por las preocupaciones sobre las elecciones presidenciales del país.
«Las medidas son definitivamente algo bueno para el mercado», dijo Francisco Andrade, operador de Bradesco Corretora. «Pero no van a servir si el panorama de las elecciones no mejora.» Alentados por las medidas del Banco Central, el real saltó en más de 2 por ciento poco después de la apertura, pero la tendencia se vino abajo posteriormente y terminó el día con una leve caída a 3,210 por dólar. Las acciones también cerraron en baja. El índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo bajó 1,7 por ciento, a 9.183 puntos, afectadas por las fuertes pérdidas del sector bancario. Con este resultado, el Bovespa acumula una baja de 31,71 en 2002 y de 6,73 por ciento sólo en agosto.
Las acciones del banco privado número uno de Brasil, Banco Bradesco, cayeron 5,6 por ciento, mientras que las del segundo banco del país, Banco Itaú, bajaron 4 por ciento.
Otra acción castigada fue la del operador de cable Net Servicos de Comunicaçao, la cual bajó 5,13 por ciento. Previamente, la compañía anunció que registró fuertes pérdidas en el segundo trimestre, y dijo que la depreciación de la moneda local acentuaba sus costos financieros. El riesgo-país bajó 0,46 por ciento y se ubicó en 2.165 puntos, con lo cual Brasil se mantenía en el cuarto puesto entre los países menos confiable para las inversiones, detrás de la Argentina, Nigeria y Uruguay. Los C-Bonds, los bonos brasileños más negociados, caían 1,40 por ciento.
Además, a primera hora el Banco Central terminó con la sufrida refinanciación de los 2.500 millones de dólares en títulos de la deuda interna que vencían ayer. Aunque pagando altas tasas, el Banco Central logró transferir al 2 de setiembre 65 por ciento de esos títulos y rescató unos 875 millones de dólares.
Dejá tu comentario