Wall Street terminó con importantes pérdidas y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, cayó un 1%, tras una jornada de indecisiones que cierra una semana con pésimos resultados.
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Según datos al final de la sesión, el Dow Jones perdió 167,65 puntos y terminó en 16.346,45 unidades (bajó 6,2% en la semana), mientras que el selectivo S&P500 bajó un 1,1% o 21,06 puntos, hasta 1.922,03 enteros (acumuló una merma semanal del 5,9%).
Por su parte, el índice compuesto del mercado Nasdaq, en el que operan las principales firmas tecnológicas, perdió un 1% o 45,79 puntos, hasta los 4.643,63 enteros (en la semana se hundió 7%).
La sesión había comenzado con signo positivo, impulsada por el buen ánimo que recibió de los mercados asiáticos, después de las turbulencias bursátiles que hubo en China en los últimos días.
Tuvo un primer descenso brusco antes de la media sesión, con un ligero repunte posterior, pero dos horas antes del cierre regresó al terreno negativo, con una caída que se agudizó en la última media hora de operaciones, la que suele ser más importante.
Los analistas atribuyeron la caída a la incertidumbre que aún persiste en el mercado por los problemas de China y el temor de que se puedan repetir las mismas turbulencias en los próximos días.
Unido a ello, los precios del petróleo tuvieron un nuevo descenso, que en el caso del crudo de Texas representó llegar al nivel que había en febrero de 2004, sin que se anticipe un próximo repunte.
Todos los sectores terminaron en rojo. La pérdida mayor fue para el de materiales básicos, que perdió un 1,6%, seguido del financiero, que bajó un 1,5%, y del sanitario, que perdió un 1,4%.
De los treinta títulos agrupados en el Dow Jones, sólo se libraron dos firmas. Una de ellas fue Apple, que ganó un 0,5%, aunque no pudo recuperar los 100 dólares por acción, que alcanzó en octubre del 2014 y que perdió en la sesión del jueves.
También subió el rival de Apple, Microsoft, que avanzó un 0,31 %, pero todos los demás integrantes del Dow Jones cerraron la sesión con pérdidas, liderados por la tecnológica Cisco (-2,5%), la cadena minorista WalMart (-2,3%) y Boeing (-2,3%).
Durante la jornada se conoció que en diciembre se crearon 292.000 nuevos puestos de trabajo, con un total anual de 2,65 millones, con lo que la tasa de desempleo quedó en el 5% para 2015.
La cifra de creación de nuevos puestos de trabajo de diciembre dada a conocer quedó por encima de lo que esperaban los analistas, que calculaban unos 200.000 nuevos empleos.
En tanto, las principales bolsas europeas cerraron con bajas tras una semana de sobresaltos debido a la caída de las bolsas chinas. El índice FTSE 100 de Londres cayó 0,7%; el CAC 40 de París 1,6%; el IBEX 35 de Madrid 1,7%; el DAX 30 de Fráncfort 1,3%; y el MIB de Milán 1,6%.
• Asia
La bolsa de Tokio cerró en baja de 0,39% el viernes debido a las inquietudes relativas a la economía china.
Es la primera vez desde su creación en 1949, que la bolsa de Tokio termina en baja las cinco primeras sesiones del año.
El índice Nikkei de los 225 principales valores perdió el viernes 69,38 puntos, a 17.697,96 puntos.
Pero los ojos estuvieron sobre la bolsa de Shanghái que cerró la semana en clara subida de cerca del 2%, tras la decisión de China de suspender su sistema "cortacircuitos", que detuvo las operaciones en las plazas bursátiles chinas en dos ocasiones esta semana.
El índice compuesto de Shanghái subió un 1,97%. En el conjunto de la semana, esta plaza perdió no obstante cerca del 10%.
La bolsa de Shenzhen ganó 1,05% pero registró una caída semanal de más del 14%. El mecanismo de "cortacircuitos" provocó el lunes y el jueves un cierre prematuro de las plazas bursátiles de Shanghái y Shenzhen, cuando en ambos casos perdían en torno al 7%.
Este sistema, que suscitaba el escepticismo de los analistas, fue suspendido tras "evaluar que sus efectos negativos son más importantes que los positivos", según indicó la autoridad de supervisión de mercados.
"El abandono del sistema de 'cortacircuito' ayudará a estabilizar el mercado pero persistirá un sentimiento de pánico, especialmente entre los inversores particulares" declaró Li Jingyuan, director general de Shanghai Bingsheng Asset Management, a Bloomberg News.
El hundimiento esta semana de las bolsas chinas coincide con la preocupación sobre el freno del crecimiento de la segunda economía mundial y con el debilitamiento de su moneda, el yuan.
El banco central chino prevé que el crecimiento en China en 2015 sea del 6,9%, su nivel más bajo en los últimos 25 años.
Además, el derrumbe de las bolsas chinas y su prematuro cierre provocaron el lunes y el jueves fuertes caídas en la mayoría de las bolsas mundiales.
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