Wall Street cerró a la baja por tercera jornada consecutiva y su índice de referencia, el Dow Jones de Industriales, perdió un 1%, en un día con los inversores preocupados por las caídas en el sector tecnológico y a la espera de una nueva tanda de resultados empresariales.
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Al cierre de la primera sesión de la semana, el Dow Jones perdió 166,84 puntos, quedándose en 16.245,87 unidades, mientras que el S&P 500 bajó un 1,07 % y perdió 20,05 enteros hasta los 1.845,04.
Pero el descenso en el sector tecnológico fue el que protagonizó las preocupaciones de los inversores, al ver que el índice compuesto del mercado Nasdaq, en el que cotizan los principales gigantes de este sector, cayó 1,16%, lo que supone su mayor caída desde noviembre de 2011, tras retroceder 47,97 puntos y quedar en los 4.079,75 enteros.
El persistente descenso del sector tecnológico en los mercados volvió a ser el protagonista de un día sin indicadores macroeconómicos y en el que la clave empresarial también estaba a la espera de que, este martes, la fabricante de aluminio Alcoa arranque con la temporada de resultados relativos al primer trimestre del año.
El sector tecnológico perdió un 0,96% en promedio, sumando una caída del 2,47% en los últimos cinco días y un 3,39% en el último mes.
Las empresas más activas del sector en volumen de dólares retrocedieron sin excepción: Baidu un 3,91%, Yahoo! un 3,47%, Amazon un 1,62%, Google un 0,92% y Apple un 1,57%.
La depreciación se contagió a todos los sectores que, además, se amilanaron esperando la próxima tanda de resultados empresariales, en la que se reflejarán las cifras de los últimos tres meses, los mismos que han marcado el inicio del descenso de los mercados a causa, entre otras cosas, de las bajas temperaturas que han paralizado parte de la economía estadounidense.
Así, el Dow Jones de Industriales cerró con 23 de sus 30 componentes en números rojos. Pfizer estuvo todo el día liderando las pérdidas y cerró restando un 2,99 % a sus acciones, después de que los resultados de un medicamento experimental contra el cáncer de mama mostraran que los pacientes vivían más tiempo pero no tenían mayor nivel de supervivencia.
Por detrás, American Express (-2,88 %), el banco Goldman Sachs (-2,87 %), Nike (-2,76 %), Visa (-2,07 %) y The Home Depot (-2,02 %) completaban el sexteto de empresas que perdían más de un 2 % en una sola jornada.
Entre los aumentos destacaban dos tecnológicas que se salvaban de la tendencia general, IBM (1,43 %) e Intel (1,22 %), seguidas de Coca Cola (1,05 %) y Procter & Gamble (0,90 %).
Por su parte, las acciones europeas también cerraron en baja. Madrid cayó 0,7%; París 1,1%; Fráncfort 1,1%; Milán 0,8% y Londres 1,1%.
Finalmente, las acciones japonesas bajaron por una combinación de un repunte del yen y una ola de ventas en el sector tecnológico, mientras que el euro se debilitaba por la especulación de un relajamiento adicional en la política monetaria del Banco Central Europeo.
La suiza Holcim reveló el lunes una oferta completamente en acciones para comprar a la francesa Lafarge para crear la mayor cementera del mundo, con ventas combinadas de 32.000 millones de euros.
Los títulos de Holcim subían un 5,6 por ciento, mientras que los de Lafarge avanzaban un 3,8 por ciento.
Numericable saltaba un 15 por ciento tras ser elegida por Vivendi para comprar a SFR tras ganar una guerra de ofertas con su rival en telefonía móvil Bouygues . Las acciones de Bouygues caían un 6,2 por ciento.
El Nikkei cayó 1,6% liderado por la debilidad en las acciones tecnológicas después del declive similar en Wall Street.
No obstante, las acciones cotizaban más estables en el resto de la región a raíz de un reporte de empleo en Estados Unidos que dejó conformes a muchos inversores, lo suficientemente firme como para calmar las preocupaciones sobre la salud de la recuperación del país pero no tan fuerte como para acelerar el fin de la política de estímulo.
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