20 de agosto 2002 - 00:00

Ya son 28 empresas que están en default

Ya son 28 empresas que están en default
La cantidad de empresas que se declaran en default crece cada día: en lo que va del año suman 28 firmas que dejaron de pagar sus obligaciones negociables (ON) por u$s 988 millones. A pesar de ello, si bien el mercado, para endeudarse a través de la emisión de deuda, se achicó sustancialmente, 31 empresas han continuado emitiendo ON entre enero y agosto por un total de u$s 2.100 millones.

Así surge del informe económico semanal de Fundación Capital. «El aspecto más importante del mercado ya no son las emisiones de ON, sino la evolución de los defaults corporativos», explica la entidad que dirige Carlos Pérez. Es que comparado con el año pasado, que ya de por sí las emisiones habían mermado notablemente, en lo que va del año las emisiones cayeron 55%.

La mayor cantidad de defaults se dio en sectores vinculados al mercado interno, cuyos ingresos están en pesos y sus deudas, en dólares.

Las firmas más comprometidas son las de servicios públicos, como gas, telecomunicaciones, energía eléctrica y concesionarias de autopistas, «ya que la devaluación, pesificación y congelamiento de tarifas hacen muy difícil hacer frente al importante stock de deuda que contrajeron durante la década de los '90 para financiar las inversiones que llevaron a cabo para modernizar la prestación de servicios básicos», explica el informe.

•Pesimismo

Las perspectivas para fin de año no son mejores: de los u$s 2.060 millones de vencimiento que se esperan hasta fin de año, unos u$s 908 millones corresponden a empresas privatizadas de servicios públicos. Es decir, que en términos de pesos, este grupo de empresas deberá desembolsar $ 3.269 millones, siempre que el dólar se mantenga en torno a los $ 3,6. La peor situación es para las tres empresas de comunicaciones que tenían este año vencimientos: si bien hasta fin de año sólo les quedan vencimientos por u$s 18,9 millones, hasta ahora dejaron en cese de pagos los u$s 306,6 millones de deuda que debían rescatar entre enero y julio. Las firmas de telecomunicaciones dejaron de pagar 45% de sus compromisos (u$s 316,1 millones, de u$s 708,1 millones que vencieron entre enero y julio) y hasta fin de año deberán decidir qué hacer con los u$s 283 millones que vencen.

Las perspectivas tampoco son buenas para el sector bancario: si bien de los u$s 2.104 millones que vencieron entre enero y julio sólo tres entidades dejaron de pagar deuda por u$s 110 millones,
el viernes se sumó el Banco Hipotecario, que anunció el cese de pagos, con una deuda de u$s 1.100 millones. Hasta fin de año este sector deberá responder por u$s 986 millones.

•Una gráfica

Una situación complicada atraviesan también las empresas gráficas: hasta julio defaultearon 42% de su deuda, unos u$s 62,5 millones de u$s 148,3 millones que vencieron en ese período, aunque se trata de una sola empresa, y hasta fin de año este sector ya no tiene ningún vencimiento que asumir.

En el rubro alimentario se registraron dos empresas en default por u$s 21,2 millones, de u$s 124,6 millones que vencieron hasta fines del mes pasado. Hasta diciembre tienen pendiente otros u$s 150,9 millones.

Como era de esperar, entre los grandes sectores, el único que ha logrado escapar a esta tendencia es el petrolero, cuyos ingresos son en dólares. Hasta ahora vienen respondiendo puntualmente a los u$s 460,7 millones de deuda que vencieron entre enero y julio, y se espera que la misma situación se repita con los u$s 265,5 millones que vencen hasta fin de año.

En total,
en los primeros siete meses del año vencieron obligaciones por u$s 5.190 millones, de los cuales u$s 988 millones (19% del total) fueron declarados en default. Hasta diciembre quedan pendientes pagos por u$s 2.602.8 millones.

Según explica Fundación Capital, actualmente sólo un tercio de las empresas en default está en proceso de reestructuración y sólo seis ya han reestructurado sus ON. «Las restantes se encuentran en el marco que provee el concurso preventivo o bien en una impasse con los acreedores», explica. Hasta ahora, entre las empresas que han llegado a un acuerdo con sus acreedores predomina diferir los plazos de vencimientos en tanto todavía no se registraron casos con quitas de capital o reducciones de tasas de interés. «Eso parece reflejar la decisión de las empresas de priorizar su reputación y la pronta recuperación del crédito», concluye el informe.

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