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2010 en manos de los balances
Resulta evidente que el conjunto de políticas fiscales y monetarias anticíclicas oportunamente implementadas por la mayoría de las economías avanzadas -junto a una adecuada coordinación global, que evitó caer en las devaluaciones masivas y en el proteccionismo que se dieron en la década del 30- fueron fundamentales para comenzar a revertir la situación.
Sin embargo, debe aclararse que para pasar de la actual etapa de recuperación a una de crecimiento sostenido de la economía mundial (como la lograda en el quinquenio 2003/2007) el camino no será sencillo: habrá que superar distintos escollos y, simultáneamente, resolver algunos dilemas macroeconómicos. El grado de eficacia en la resolución de estos problemas será, sin duda, el que defina cuál será el derrotero de la economía hasta alcanzar su consolidación.
En lo que hace a los escollos a encarar, los más importantes son: déficits fiscales, deuda pública, nivel de empleo, restricción crediticia, estabilidad y regulación del sistema financiero, desbalances de cuentas corrientes de balance de pagos y población sumergida en la pobreza e indigencia.
En cuanto a los dilemas a resolver, sobresalen: el timming de salida («exit strategies») de las políticas anticíclicas y, lo que no es menor, el balance permanente entre los riesgos de inflación y crecimiento.
Positivo
Aún reconociendo la magnitud e importancia de estas cuestiones, el escenario es positivo. Para que el actual proceso ya iniciado de recuperación se convierta en un sendero de crecimiento sostenido será imprescindible que las naciones avanzadas mantengan sus políticas anticíclicas en vigencia, todo el tiempo que sea necesario hasta ir superando los escollos y dilemas planteados. Recientemente, las principales economías del mundo (EE.UU., Japón, China, la Euroárea y el Reino Unido, entre otras) han ratificado explícitamente esta estrategia como condición necesaria para revertir definitivamente la situación.
Ahora bien: ¿cómo ir monitoreando el grado de consolidación de este proceso de recuperación? Más allá de que son numerosos los indicadores macroeconómicos que permiten evaluar la marcha de la economía, no es menos cierto que el tema de las ganancias corporativas adquiere gran importancia. En efecto, tal como lo indica la teoría y la experiencia, sin beneficios no es posible recuperar el círculo virtuoso de inversión, empleo, consumo y crecimiento.
A este respecto, y a modo de paradigma de la economía global, se analizarán a continuación las perspectivas 2010/2011 de los beneficios empresariales en EE.UU. Para ello, básicamente, existen dos fuentes de información: la primera de ellas -brindada por las cuentas nacionales- abarca el total de empresas, mientras que la segunda comprende solamente a las corporaciones pertenecientes al universo del S&P 500.
Con respecto a la información del total de empresas, el último dato corresponde al tercer trimestre del corriente año, el cual registra una ganancia anualizada de 1,4 billón de dólares. Esta estimación de las ganancias corporativas alcanzó su máximo en 2006 (precrisis) con un monto de 1,6 billón de dólares; a partir de allí se producen dos caídas anuales consecutivas en 2007 y 2008, con un mínimo anualizado de 1,1 billón en el último trimestre (-30%). Afortunadamente, a partir del primer trimestre de este año se revierte la situación con tres períodos consecutivos de incrementos (5,3%, 3,7% y 10,6%, respectivamente), con un monto de 1,4 billón en el tercer trimestre. Asimismo, las primeras estimaciones para el próximo período indican una nueva variación positiva no menor al 8%
Estimaciones
Por su parte, en lo que hace a los beneficios correspondientes a las empresas del S&P 500 -medidas por el ratio de ganancias por acción- lo interesante es que en este caso -además de contarse con información histórica- existen estimaciones privadas que abarcan el período 2010/2011. En cuanto a la primera, los datos muestran igual comportamiento que las cuentas nacionales: luego de que en 2006 se registrara un máximo de 87,7 dólares por acción, se producen dos caídas anuales consecutivas en 2007/2008, con un mínimo de 49,5 (-45%). A partir de la recuperación de 2009, los guarismos mejoran notoriamente. En efecto, para el trienio 2009/2011, el consenso estima los siguientes valores para el ratio bajo análisis: 56 (+13%); 75 (+33%) y 85 (+14%) dólares por acción, respectivamente.
Si este pronóstico de mejora sustancial de los beneficios corporativos se verificara, y además se extendiera al resto de los países avanzados, sería altamente probable que la actual recuperación de la economía mundial se fuera consolidando a lo largo del período 2010/2011, con todas las consecuencias positivas que ello implicaría desde los puntos de vista político, social y económico-financiero.


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