27 de mayo 2015 - 00:00

A los 88 murió Vicente Aranda

Vicente Aranda, director de títulos resonantes como “Amantes”, “El Lute. Camina o revienta” y La muchacha de las bragas de oro”.
Vicente Aranda, director de títulos resonantes como “Amantes”, “El Lute. Camina o revienta” y La muchacha de las bragas de oro”.
Vicente Aranda, director catalán de franco erotismo y gran sentido de la puesta en escena, murió ayer en Madrid, a los 88 años. Entre sus principales creaciones figuran "La novia ensangrentada" (favorita de Quentin Tarantino), "Cambio de sexo", "Fanny Pelopaja", "El crimen del capitán Sánchez", "El Lute. Camina o revienta" y "El Lute. Mañana seré libre" (biografía de un delincuente muy popular en los '50), "Tiempo de silencio", "Si te dicen que caí, "La pasión turca", "Libertarias", y sobre todo "Amantes", con Maribel Verdú, Jorge Sanz y Victoria Abril, basado en un famoso crimen pasional.

Esos intérpretes aparecen en muchas de sus obras, así como Imanol Arias. También Lautaro Murúa (tío incestuoso de Victoria Abril en "La muchacha de las bragas de oro") y los argentinos Carlos Estrada ("Las crueles"), Graciela Borges (la serie "Los jinetes del alba") y Leo Sbaraglia (dominado por Paz Vega en una versión libre de "Carmen"). Su última película fue "Luna caliente", 2009, ponéndole un trasfondo político (el Proceso de Burgos) a la novela erótica del chaqueño Mempo Giardinelli. Pero su último gran éxito en España fue "Juana la Loca", 2001, versión clásica y moderna a la vez del famoso drama histórico.

Sobre ella habló una vez en Buenos Aires, diciendo, entre serio y bromista, "Para Isabel la Católica el Descubrimiento de América no tuvo mayor importancia. ¡Lo importante es que se le casaba la hija! Por eso a Colón le dio solo tres naves, y a las bodas llevó toda una flota engalanada".

Alto, detallista, crítico ácido de la historia española y de la sociedad en que vivía, Aranda comenzó a dirigir recién a los 35 años de edad, dentro de un movimiento vanguardista llamado Escuela de Barcelona, que no tardó en cambiar por un estilo más clásico. Sus provocaciones no serían formales, sino de contenido, a veces tomando como inspiración algunas crónicas policiales, o textos de Juan Marsé, Vázquez Montalbán, Antonio Gala y autores similares. Casado con la editora Teresa Font, padre de dos hijas, alguna vez le preguntaron si sería capaz de filmar una película donde todos estuvieran vestidos. Respuesta: "Pues sí, y ya la he hecho. Pero sucede que el sexo es una de las pocas cosas que tengo en común con el resto de la gente".

P.S.

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