Formosa dio un nuevo paso en su estrategia energética con el anuncio de una inversión privada de u$s147 millones para la construcción de seis parques solares, un proyecto que refuerza su posicionamiento como uno de los polos renovables emergentes del país. La iniciativa, encabezada por la empresa Ambiente y Energía, fue destacada por el gobernador Gildo Insfrán como resultado de una política sostenida de desarrollo e infraestructura que hoy logra atraer capitales por cerca de u$s190 millones en energías limpias.
Formosa: invertirán u$s147 millones en seis parques solares
La provincia suma 170 MW de potencia con una fuerte apuesta privada y consolida su posicionamiento como polo renovable del Norte Grande.
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La empresa Ambiente y Energía prevé instalar en Formosa un parque solar similar al que inauguró en Santa María, de Catamarca.
El proyecto contempla una potencia total de 170 MW y se desplegará en dos etapas. En la primera fase se invertirán u$s64,5 millones para instalar 80 MW en Pirané (25 MW), Laguna Blanca (30 MW) e Ibarreta (25 MW). En una segunda etapa, se sumarán otros 90 MW con inversiones equivalentes en Clorinda (50 MW), Formosa Capital (15 MW) y General Güemes (25 MW).
La localización no es casual: los parques se integrarán a la red de 132 kV que recorre la Ruta Nacional 81, optimizando la inyección de energía en los momentos de mayor demanda, especialmente durante los picos de consumo en verano.
Detrás de esta expansión hay una infraestructura energética robusta. La provincia cuenta con una Estación Transformadora de 500/132 kV con 600 MVA de potencia instalada, 12 estaciones transformadoras distribuidas estratégicamente y más de 557 kilómetros de líneas de alta tensión, a los que se suman otros 545 kilómetros de media tensión. “Sin esta estructura, ningún parque solar se podría instalar en nuestra provincia”, subrayó Fernando De Vido, destacando el rol clave del sistema eléctrico como habilitador de inversiones.
Desde el sector privado, el CEO de Ambiente y Energía, Gastón Tzarovsky, explicó que la decisión de invertir respondió a tres factores centrales: previsibilidad institucional, estabilidad social y rentabilidad técnica. “Formosa tiene una radiación solar que hace que los proyectos sean sumamente factibles, pero también una infraestructura que permite inyectar energía al sistema de manera eficiente”, señaló. Además, valoró la articulación con el gobierno provincial como un elemento determinante para avanzar con el desembolso.
El impacto económico y social también será significativo. Se estima que el 65% de la inversión se destinará a equipamiento -paneles, inversores y seguidores solares- y el 35% a obra civil. Solo en el parque de Pirané se prevé la contratación de 280 trabajadores en el pico de obra, con un efecto multiplicador de unos 500 empleos indirectos. Además, el 90% de la mano de obra será local, con programas de capacitación incluidos para generar capacidades técnicas en la región.
La apuesta no termina en la generación: la compañía planea incorporar sistemas de almacenamiento con baterías en futuras licitaciones como AlmaSADI, lo que permitirá transformar la energía solar en una fuente más estable y gestionable. Con este esquema, Formosa no solo amplía su matriz energética, sino que también empieza a construir una cadena de valor propia para afrontar las olas de calor y altos consumos energético en verano.



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