1 de noviembre 2011 - 00:00

A pedir de Boca

Patricio Loustau decide expulsar a Rodrigo Braña, que después de protestar acepta la decisión del juez. Racing jugó 60 minutos con un hombre más y no hizo diferencia.
Patricio Loustau decide expulsar a Rodrigo Braña, que después de protestar acepta la decisión del juez. Racing jugó 60 minutos con un hombre más y no hizo diferencia.
Racing volvió a empatar y quedó a 10 puntos de Boca en un partido que tuvo servido para ganar, porque Estudiantes jugó con 10 hombres durante 60 minutos por la expulsión de Rodrigo Braña.

El equipo de Diego Simeone sumó su quinto empate consecutivo (tiene 9 en 13 partidos) y aunque continúa invicto, dejó una imagen de pobreza futbolística que no se condice con la categoría de jugadores que forman el plantel.

Estudiantes, hasta con uno menos, fue superior a Racing y pudo haber ganado el par-tido, aunque volvió a de-mostrar su falta de efectividad, que lo llevó al fondo de la tabla.

El cotejo no pasó de discreto y aunque la justa expulsión de Braña (le pisó la espalda a Teófilo Gutiérrez) condicionó todo lo que ocurrió después, se vio a dos equipos sin alma, con falta de compenetración en el juego y sus posibilidades.

Facundo Coria por un lado y Giovanni Moreno por el otro, eran los encargados de generar juego y por muchos minutos ninguno de los dos tocó la pelota. A esto se sumó un Juan Sebastián Verón evidentemente lesionado, que sufrió el partido arrastrando su tobillo y no pesó para nada en el equipo.

Racing era el que tenía la obligación, por necesidad y por tener un hombre más, pero nunca se hizo cargo de ello y transitó la cancha sin presionar nunca en ataque y esperando un error defensivo o un acierto individual de un Teófilo Gutiérrez que cada vez está más preocupado en pelearse con los rivales que en buscar el gol.

Ahora la Academia quedó a diez puntos de Boca y futbolísticamente a otros diez, por lo que no parece ser el enemigo de temer para que los xeneizes sientan comprometidas sus chances de lograr el título.

Lo de Estudiantes es más grave: tiene un plantel para campeón y no puede salir del fondo de la tabla.