9 de diciembre 2009 - 00:00

AAA: interventor para no entregar el gremio

Carlos Tomada
Carlos Tomada
El Ministerio de Trabajo concretará hoy la intervención de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), el gremio que representa a los auxiliares de a bordo. La decisión oficial parece ser la mejor para la actual conducción del gremio que encabeza Ricardo Frecia y es inspirada a la distancia por la embajadora argentina en Venezuela, Alicia Castro.

En la determinación de la cartera que encabeza Carlos Tomada habría influido una llamada telefónica realizada desde Caracas por la ex azafata, y que tuvo como destinatario al ex presidente Néstor Kirchner. Allí, Castro -cuya relación con Hugo Chávez es óptima- le habría pedido al actual diputado bonaerense que no permita que la gente de la Lista Celeste (opositora) asumiera la conducción del sindicato, tal como disponía un fallo de la jueza Beatriz Ferdman, a quien los miembros de la oficialista -en más de un sentido- Lista Verde cuestionan e impugnaron. Castro, horas antes, había llamado al propio Tomada, quien aparentemente no pudo garantizarle que daría «luz verde» a la lista de ese mismo color.

De haber cumplido con lo que ordenó la Justicia, hoy en lugar de asumir un interventor estaría tomando el control de la AAA la Lista Celeste; la solución del Gobierno, entonces, es la menos mala para Frecia, que ahora podrá aspirar a vencer en las elecciones que inevitablemente convocará el interventor.

Los «celestes», por su parte, tratarán de que la conducción de Aerolíneas Argentinas remueva al gerente de Programación de Tripulaciones, de apellido Otero, que -según sus denuncias- envía a sus afiliados y simpatizantes a destinos como Auckland (Nueva Zelanda) que implican ausencias de quince días. Es ocioso explicar que en muchos casos esos tripulantes no pueden votar o hacer campaña a favor de su lista, lo que representa una obvia situación de inequidad sobre la otra.

De todos modos, la asunción del interventor Raúl Ojeda tendrá el curioso efecto de no satisfacer a nadie: los de la Celeste querían que se cumpla el fallo de la magistrada, que los consideró ganadores en la elección de 2006; los de la Verde pretendían que Trabajo convalidara el supuesto triunfo obtenido en los comicios de hace un par de semanas, en los que la oposición se abstuvo.

Lo llamativo de esa elección fue que los «veedores» que dieron fe de la pureza de los comicios fueron integrantes de los sindicatos aliados de la AAA en su lucha por controlar Aerolíneas Argentinas, o sea APLA (pilotos) y APA (personal de tierra).

Poco es lo que se sabe de los miembros de la Celeste y su orientación ideológico-gremial, salvo el hecho de que los «verdes» los acusan de estar inspirados por el caudillo radical Enrique «Coti» Nosiglia, a quien califican de «monje negro». También se apunta que el secretario general de APTA (técnicos), Ricardo Cirielli, los apoyaría.

Cirielli mantiene una larga lucha con Jorge Pérez Tamayo (jefe de los pilotos), que en los últimos tiempos parece haberse inclinado a su favor: Pérez Tamayo fue poco menos que expulsado del Olimpo kirchnerista luego de amenazar con la vuelta de los paros salvajes que le sirvieron al matrimonio presidencial para confiscarles Aerolíneas Argentinas a los españoles de Marsans. Esa expulsión fue tanto simbólica como práctica: dejó de ser el comandante de los vuelos presidenciales y sus acólitos fueron removidos de tres gerencias clave dentro de la aérea estatizada.

Frecia, seguramente por convicción, pero también para tratar de garantizarse que las elecciones de 2006 siguieran teniéndolo como ganador pese a las denuncias de fraude que la jueza Ferdman atendió, se «pegó» al comandante Pérez Tamayo horas antes de que el Gobierno confiscara Aerolíneas Argentinas.

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