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Abogado lo dejó por su amenaza de hablar
El exapoderado asumió su propia defensa
Hebe de Bonafini
A partir de las declaraciones de Schoklender del martes y de la convocatoria a una conferencia de prensa para hoy -que hasta anoche no estaba confirmada-, Adrián Tenca y Horacio Pitrau presentaron ayer su renuncia en el juzgado de Norberto Oyarbide. Alegaron «diferencias en torno a la estrategia procesal».
A través de un comunicado, agregaron: «Lo expuesto en modo alguno altera nuestra absoluta convicción, como lo hemos señalado a lo largo de todos estos meses, en cuanto a la inocencia del Sr. Sergio Schoklender respecto a la totalidad de los delitos investigados». En Tribunales no pasó por alto la sutileza de no haber utilizado la fórmula «supuestos delitos».
Como informó ayer este diario, durante el diálogo que mantuvo el exapoderado con algunos periodistas el martes, Pitrau intentó en varias ocasiones disuadirlo de posponer la charla. El mismo consejo le habían dado más temprano cuando Schoklender les había anticipado su decisión de dar una conferencia. «Querían que no hablara hasta octubre, pero no pienso esperar, se metieron con mi familia», diría luego en la improvisada conversación.
Si en un punto coincidían hasta el martes todos los protagonistas del expediente, a excepción de Schoklender, era en la conveniencia de estirar los plazos de la investigación hasta después de las elecciones de octubre. Para sus abogados no tenía sentido dar pasos que pudieran acelerar una posible indagatoria de su defendido; Oyarbide y el fiscal Di Lello preferían no contaminar la causa con la campaña electoral, y para las Madres cualquier avance podía tener costos políticos graves.
Pero el sospechoso principal cambió los planes. Apenas anoticiado por Tenca y Pitrau de su dimisión, se hizo cargo de su defensa. Sin demoras radicó una denuncia ante la Cámara Federal, que ayer quedó por sorteo a cargo de la jueza María Servini de Cubría, contra Eduardo Fachal, el abogado que designó la organización Madres para ejercer la querella. Schoklender lo acusó por presunto «abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario», al señalar que no puede actuar como querellante cuando al mismo tiempo es directivo de la Defensoría del Pueblo porteño.
Como informó este diario en su momento, Fachal está a cargo del área de Control Comunal de la Defensoría. El mismo planteo ya lo había expuesto Schoklender ante el juez Oyarbide para impugnar la participación del abogado. Fachal, por su parte, contestó que las incompatibilidades para ejercer la abogacía sólo le alcanzaban a la titular de la Defensoría, Alicia Pierini. Schoklender transformó ayer esa impugnación en una denuncia penal.
En tanto, fuentes judiciales dijeron que un análisis preliminar encargado por Oyarbide sobre un contrato entre Meldorek y las Madres dio indicios de que la firma de Hebe de Bonafini que aparece podría ser falsa, tal como le adelantó a este diario el abogado de ese sello, Eduardo Barcesat, el 4 de agosto.


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