El ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, expuso ayer en el Senado sobre interrupción voluntaria del embarazo (IVE) y activó un cruce de "todos contra todos", en el marco de una discusión que llegó a picos de tensión, a 15 días de su aterrizaje en el recinto. Rubinstein desplegó datos. Sin ley, un aborto hoy ilegal- tiene un costo aproximado de $11.500; con IVE bajaría a $1.914 por mayor utilización de fármacos -como el misoprostol- y menores complicaciones que derivan en internaciones. En tanto, las cifras anuales pasarían de $4078 millones a $678 millones.
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En últimos 10 años se han reducido internaciones sobre aborto, con una tendencia declinante que tiene que ver con políticas de salud sexual y reproductiva", reconoció el ministro y dijo que "el aborto es un problema de salud pública porque produce muertes evitables en mujeres sanas y de vulnerabilidad social" . La senadora Cristina Fiore (Partido Renovador-Salta) acusó al ministro de no aclarar en "carácter de qué está hablando" y sobre "cuál es la postura del Gobierno sobre el tema" y lo criticó por falta de acción ante programas contra el suicidio. Se acopló el peronista jujeño Guillermo Snopek, consultando si está previsto "el cobro a extranjeros" en caso de necesitar asistencia médica relacionada con el proyecto. La oficialista Silvia Elías de Pérez (UCR-Tucumán) aseguró que "no es una verdad exacta que en todos los países donde se legaliza disminuyen cantidad de abortos".
A favor de Rubinstein apareció el jefe del PJ, Miguel Pichetto, quien destacó las respuestas "precisas y contundentes del ministro".
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