30 de noviembre 2012 - 00:00

Abrumadora mayoría de la ONU aceptó a Palestina como Estado observador

La delegación palestina, encabezada por el presidente, Mahmud Abás, celebra en el recinto de la ONU el resultado de la histórica votación.
La delegación palestina, encabezada por el presidente, Mahmud Abás, celebra en el recinto de la ONU el resultado de la histórica votación.
Nueva York - La Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) aprobó ayer, por abrumadora mayoría, el reconocimiento de Palestina como estado observador de la organización, en una jornada histórica. La votación, que se saldó con 138 votos a favor, 9 en contra y 41 abstenciones, abre un nuevo capítulo del largo conflicto que opone desde hace décadas a israelíes y palestinos.

Exactamente 65 años después de otra votación en la ONU que impuso la partición de la llamada Tierra Santa en dos, la organización admitió a Palestina como Estado no miembro, considerado por los altos cargos de la Autoridad Palestina (AP) como un primer paso hacia el nacimiento de una auténtica nación.

«Palestina viene hoy a la Asamblea general porque cree en la paz y porque su gente la necesita», afirmó Mahmud Abás (Abu Mazen), presidente de la AP, durante su intervención. «No venimos a deslegitimar un Estado establecido años atrás, Israel, sino para legitimar un Estado, Palestina», remarcó.

El sí a la resolución que admite a Palestina en la ONU como Estado observador no miembro «es la última chance para salvar la salida» de los dos Estados, agregó Abás, quien además se comprometió a «reflotar las negociaciones con Israel» y reclamó un «certificado de nacimiento» como Estado.

Para Abás, cuya intervención fue recibida con un caluroso aplauso por los presentes en el Palacio de Vidrio, se trata de una enorme victoria diplomática que lo refuerza también en el frente interno y ante Hamás.

En su respuesta, el embajador de Israel ante Naciones Unidas, Ron Prosor, manifestó que los palestinos nunca habían reconocido «la existencia de Israel como el Estado del pueblo judío», afirmó que su país quiere «acabar de una vez y para siempre con este conflicto», pero advirtió al líder palestino que «no es con resoluciones en Nueva York sino con conversaciones en Jerusalén como se conseguirá».

Israel y EE.UU. se encontraron solos en la Asamblea General de la ONU frente a un amplísimo bloque de países de todos los continentes y de diferentes colores políticos. Sólo la República Checa, Canadá, Panamá, Nauru, Palau, Micronesia y las Islas Marshall votaron junto a ellos.

La Argentina, Brasil, Rusia, China, Francia, Italia y España, entre muchos otros, votaron a favor de la resolución, patrocinada por trece naciones, que iguala el nivel de representación de Palestina al del Vaticano. Otros, como Alemania, el Reino Unido y algunos países del Báltico, optaron por la abstención.

Discurso hostil

Estados Unidos fue el único país con peso en la comunidad internacional que se plegó al rechazo de Israel.

«No se constituirá un Estado palestino sin el reconocimiento de Israel como Estado del pueblo judío, sin la proclamación del final del conflicto y sin medidas de seguridad reales que defiendan al Estado de Israel y a sus habitantes», subrayó Benjamín Netanyahu, tras calificar de «hostil y venenoso» al discurso de Abás.

A partir de hoy, sin embargo, algo cambia. Y el nuevo Estado tendrá acceso, por ejemplo, a muchos tratados y organizaciones internacionales que hasta ahora lo habían dejado afuera, empezando por la Corte Penal Internacional (CPI), ante la cual los palestinos podrían decidir llevar a Israel para denunciar la cuestión de los territorios ocupados.

En tanto, Abás ya piensa en el próximo reto, este sí imposible: el sí a Palestina estado miembro de la ONU por parte del Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia tienen poder de veto. Los dos primeros lo harían valer.

La embajadora de Estados Unidos, Susan Rice, fue la primera en tomar la palabra tras la votación para recordar que «esta resolución no crea un Estado que no existe ni cambia la situación sobre el terreno». Poco antes de la votación, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, había hecho «un llamamiento urgente a las dos partes para que eviten acciones que, de alguna manera, pudieran dificultar la reanudación de negociaciones».

Mientras tanto, en Ramalá (Cisjordania) y en Gaza, miles de personas se congregaron frente a las instituciones públicas para celebrar el reconocimiento de la ONU, protagonizando escenas de inmensa alegría y lanzando disparos al aire. «Alah Akbar» (Dios es el más grande), gritaba la muchedumbre.

Agencias ANSA, EFE, AFP, Reuters, DPA, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario