- ámbito
- Edición Impresa
Acciones cayeron un 6% y BCRA vendió u$s 80 M
Roberto Lavagna
El Banco Central tuvo que utilizar artillería pesada para evitar que el dólar se disparara. Fuentes de la institución aseguraron que las ventas ascendieron a u$s 50 millones, pero en el ámbito privado estimaron que por lo menos se desprendió de u$s 80 millones. Además, tuvo que pactar más de u$s 200 millones de contratos a futuro para derivar parte de la demanda de divisas. Contó, por otra parte, con la ayuda de la ANSES, que también salió a vender dólares para equilibrar el mercado y suavizar la suba de la divisa.
El nivel de reservas, el día posterior al pago de Boden 2012, sintió el impacto, con una caída cercana a los u$s 150 millones. El stock finalizó en u$s 50.314 millones, afectado por la venta de dólares por parte del BCRA, pero también por la caída en la cotización del euro y del oro, además del pago menor de algunas obligaciones.
Pero la fuerte intervención oficial no evitó que el dólar mayorista continuara deslizándose, subiendo tres milésimas hasta $ 4,154. En caso de mantener esta tendencia, es probable que la cotización en las pizarras minoristas trepe en relación con el actual nivel de $ 4,18. Un operador cambiario observó que «desde abril se triplicó el nivel de demanda de dólares, tanto a nivel mayorista como minorista. Y ahora no se nota una gran aceleración, pero se mantiene esta tendencia muy firme».
Los bonos, como era lógico, abandonaron la tendencia alcista y sufrieron caídas generalizadas, pero que impactaron especialmente en los bonos en pesos. El que peor la pasó fue el Par en moneda local, que cayó un 4,8%, mientras que el Discount perdió un 2%. Otro de los títulos más cotizados, el Bogar 2018, descendió un 1,83%.
Los títulos en dólares resistieron mucho mejor. El Global 2017, por ejemplo, perdió apenas un 0,67%. El riesgo-país, sin embargo, subió muy fuerte, pero debido al derrumbe de las tasas de los bonos del Tesoro norteamericano. Este indicador terminó con una suba del 5,33% a 652 puntos básicos. Esta tendencia se notó en la deuda de toda la región, la Argentina no fue la excepción.
Los cupones PBI, creados por Roberto Lavagna, cayeron un 2,2% tanto en la serie nominada en dólares como en la de pesos. No fue una caída abrupta ni mucho menos. Los inversores saben que son activos con mucho valor y que tanto en 2011 como en 2012 hay importantes pagos. Por eso, pese a tratarse de activos volátiles, resistieron relativamente bien la crisis.
Con las acciones la historia fue distinta. En realidad, desde antes de la apertura del mercado se sabía que la caída sería abrupta debido al flojo balance de Tenaris. Finalmente, la siderúrgica del grupo Techint terminó con una pérdida del 9,73% y fue lo peor de las acciones líderes. El índice Merval cerró con una pérdida del 6,01%, con caídas generalizadas. Entre las bajas más fuertes se ubicaron las de Banco Macro (-7,93%), Pampa (-6,30%) e YPF (-4,76%).


Dejá tu comentario