15 de diciembre 2011 - 00:00

Acelera Chávez y podría arrasar

Caracas - El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, parece haber dejado atrás el junio doloroso cuando anunció al país que sufría de cáncer y con nuevo impulso y mucho dinero retomó la campaña proselitista por una segunda reelección.

El mandatario mostró está semana que la etapa de reclusión por su tratamiento contra la enfermedad está terminando y a pasos acelerados se aproxima a la «vanguardia» de su proyecto socialista.

Chávez prácticamente había sido enclaustrado por los médicos desde fines de junio, tras anunciar que había sido operado en Cuba de un tumor cancerigeno, y en los últimos meses redujo sus apariciones públicas a una o dos por semana mientras recibía un tratamiento con quimioterapia.

En cada presentación aseguraba que se había curado, que estaba avanzando desde la «retaguardia» y que se preparaba para una cumbre de líderes que vencieron el cáncer, convocada por su ex colega brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

Esta semana, a medida que se calienta el debate político por la proximidad de las primarias opositoras del 12 de febrero, antesala de las presidenciales de octubre de 2012, el mandatario decidió poner en movimiento su maquinaria proselitista.

En dos días seguidos, Chávez se presentó enérgico en actos públicos, habló largo rato de pie, saltó y cantó con grupos folclóricos, todo a través de mensajes televisados al país.

A la distancia, nadie diría que viene de un tratamiento oncológico, ya que su energía se incrementó y la inflamación de su rostro mermó, además de que ya comenzó a crecerle el cabello después de un corte al ras.

El otro elemento del nuevo impulso a su campaña son los ataques que lanza contra sus rivales de la oposición. Aunque no los menciona, ninguno de los seis aspirantes a la nominación presidencial por la oposición (los gobernadores de Miranda, Henrique Capriles, y de Zulia, Pablo Pérez; la diputada María Corina Machado; el ex alcalde Leopoldo López, el ex embajador Diego Arria y el dirigente de izquierda Pablo Medina) se salvan de sus dardos.

«No hay ni uno que valga la pena. Uno quisiera tener un contrincante de altura, como los buenos boxeadores. ¡Qué va a pelear un peso pesado con un novato de peso liviano! Uno necesita contrincantes de altura, pero aquí no hay ni uno. Ninguno de estos muchachos sirve. Ni uno solo reúne los más mínimos requisitos intelectuales, morales, para ser presidente de Venezuela», dijo.

El discurso del líder bolivariano apenas ha variado, ya que el martes dijo que en las elecciones los venezolanos elegirán entre él o «los yanquis», debido a sus rivales están «subordinados» a Washington. «Sus asesores les recomendaron que no hablen, ya que mientras más hablan, más se hunden. En cambio, yo soy como soy, espontáneo», señaló el mandatario de 57 años.

Entre lunes y martes Chávez puso en marcha dos misiones para entregar subsidios directos a mujeres embarazadas, a las más pobres con hijos y para asegurarles pensiones a los mayores de 60 años.

La publicación especializada en negocios «VenEconomía» dijo sobre las misiones sociales que están basadas en los petrodólares y «en promesas no sustentables ni sostenibles en el tiempo».

Estimó que la misión del subsidio directo tendría un monto equivalente a u$s 1.209 millones anuales y la de las pensiones llegaría a 6.279 millones.

«La triste realidad es que el Gobierno no está trabajando en la generación de políticas públicas de largo alcance para solucionar los problemas, sino que está generando mecanismos para captar votos, mientras hipoteca al país», alertó.

Chávez, quien tiene casi 13 años en el poder, dijo que la oposición hace el «ridículo» cuando lo acusa de que sus proyectos sólo están en «maquetas».

«Ellos siguen diciendo que es mentira, que esas viviendas son de mentira, que son maquetas, alguien decía misión maqueta, caen en el ridículo, no se dan cuenta que ponen la cómica», afirmó. El mandatario prometió construir cinco millones de casas si es reelegido para el mandato de 2013-2019. La oposición, por su parte, responde que cada vez que se acerca una consulta electoral, Chávez inventa una misión social para captar votos y que incrementa el gasto público.

Agencia DPA

Dejá tu comentario