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Achicando el pánico
Claudio Borghi está preocupado, pero dice que el equipo va a mejorar.
Al respecto, se sabe que para enfrentar el domingo a All Boys el técnico tiene planeados dos cambios: los ingresos de Marcelo Cañete y de Matías Giménez por Damián Escudero y Jesús Méndez, que no respondieron a las expectativas. Seguirá con tres defensores y con la dupla Palermo-Viatri en ataque.
Al respecto, Borghi explicó: «(Marcelo) Bielsa dijo que no podían jugar (Gabriel) Batistuta y (Hernán) Crespo, y quedó en el ambiente. Pero creo que estos dos jugadores son peligrosos, y por eso los pongo juntos».
Y con respecto a la cuestión defensiva, señaló: «En Independiente jugamos con línea de cuatro cuando no teníamos a los centrales. Boca no juega con línea de tres, se defiende con siete. El problema es cuando los resultados no se dan, porque si uno gana ya la gente deja de opinar y se pone a ver el funcionamiento del equipo».
En declaraciones a Radio del Plata, el técnico de Boca también intentó defender su estilo defensivo: «La gente tendrá motivos para decir que la línea de tres es buena o mala, pero a mí me encantaría entrar a una cancha de fútbol y que todos estén de acuerdo conmigo, y esto no sucede casi nunca».
También pidió paciencia para la vuelta de Juan Román Riquelme: «Yo por una lesión como esa tuve que dejar el fútbol. Hay que dejarlo tranquilo y que se recupere bien. Román es muy importante para este equipo».
Por otro lado, Fabián Monzón no arregló su contrato con el club ucraniano Dnipro y volvió. Es posible que sea transferido al Udinese de Italia.


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