5 de diciembre 2014 - 00:00

Acosada en sondeos, Bachelet apura la educación gratuita

El “viento de cola” internacional dejó de soplar para todos los países de América Latina y Chile no es la excepción. Mientras la economía se resiente, Michelle Bachelet comienza a perder popularidad. Pero la presidenta espera que reformas sociales de importancia, como la gratuidad educativa, le permitan sostenerse.
El “viento de cola” internacional dejó de soplar para todos los países de América Latina y Chile no es la excepción. Mientras la economía se resiente, Michelle Bachelet comienza a perder popularidad. Pero la presidenta espera que reformas sociales de importancia, como la gratuidad educativa, le permitan sostenerse.
 Santiago - El Gobierno de Chile afirmó ayer que espera comenzar a otorgar gratuidad en la educación pública universitaria a partir de 2016, un anuncio que espera tenga alto impacto en un momento político delicado, en el que la popularidad de la presidenta, Michelle Bachelet, comienza a sufrir una rápida erosión.

"En marzo de 2016 vamos a comenzar con la gratuidad en la educación superior. Tenemos los recursos, porque aprobamos la Reforma Tributaria", dijo el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.

El anuncio fue hecho un día después de que una encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) reflejó una caída de 12 puntos en la aprobación de Bachelet, que bajó al 38%, mientras que el rechazo aumentó hasta el 43%.

En tanto, un sondeo de la consultora Adimark, que hace estudios mensuales, señaló que en noviembre el respaldo a la mandataria socialista se situó en un 42%, tres puntos menos que en octubre, mientras que la reprobación de su gestión subió a un 52%, cinco puntos más.

Peñailillo, jefe del gabinete de Bachelet, reconoció que los resultados de las encuestas "no son buenas noticias", pero llamó a actuar y a trabajar para modificar ese panorama.

El ministro enmarcó la mala evaluación ciudadana en el "contexto económico de desaceleración" en el que se encuentra Chile y a situaciones puntuales que han afectado a la gente, como fallas en el Metro de Santiago y otros cortes en servicios básicos.

Pero también reconoció errores a la hora de explicar a los ciudadanos el ambicioso proyecto de reformas que impulsa el Ejecutivo de Bachelet.

Tenemos que "mejorar la forma en que comunicamos la Reforma Educacional", opinó el funcionario en entrevista con radio Cooperativa. "Tenemos que hacernos cargo de aclarar dudas y aclarar preocupaciones de la gente, que en algunos casos se han instalado y que no son efectivas", insistió.

Tras gobernar entre 2006 y 2010, Bachelet volvió al poder en marzo prometiendo un programa de reformas sociales, apoyado por los líderes de las revueltas estudiantiles y sociales de 2011.

Dicho programa, que incluía una profunda reforma educacional, requería de una reforma tributaria para ser financiado.

El debate tiene como telón de fondo la desigualdad. En Chile, la mitad de los trabajadores gana menos de 450 dólares mensuales, pese a que el producto per cápita es de 21.500 dólares, según cifras oficiales.

Los resultados de las encuestas provocaron que Bachelet suspendiera el lunes parte de su agenda en el sur del país y regresara al Palacio de La Moneda, donde sostuvo una reunión que se prolongó por más de dos horas con Peñailillo y con el portavoz del Gobierno, Álvaro Elizalde.

En esa cita, explicó el primero, se hizo un "análisis general de las cifras" de los estudios de opinión, pero no se habló de la posibilidad de realizar cambios en el gabinete, tal y como reclaman sectores de la oposición.

Bachelet viajó ayer a Ecuador para asistir a la cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Agencias DPA y EFE, y Ámbito Financiero

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