Roma - Eluana Englaro murió de un «paro cardiorrespiratorio tras una crisis de naturaleza electrolítica consecuencia de la deshidratación». Esa fue la conclusión a la que llegó la Justicia italiana tras analizar el resultado de la autopsia que se realizó al cadáver de la mujer, fallecida el lunes después de tres días sin recibir agua ni comida.
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Sin embargo, y a pesar de que del resultado del examen posmortem se deduce que Eluana murió en estricta aplicación del protocolo incluido en la sentencia de la Corte Suprema, la persecución contra los médicos que se encargaron de poner en práctica ese dictamen judicial no cesa.
Contra el anestesista Amato de Monte, el galeno que dirigió el equipo médico, se amontonan 500 denuncias. «Está profundamente dolido por los ataques que está recibiendo», aseguró uno de sus colegas. Y el neurólogo Carlo Alberto Defanti, el especialista que durante los últimos años asistió a Eluana y que también permaneció a su lado en su camino hacia la defunción, fue convocado por la Orden de Médicos de Bérgamo para ser interrogado. «No estoy preocupado, porque todo se llevó a cabo en la más estricta legalidad», subrayó el miércoles Defanti, a quien para mayores problemas, le prohibieron despedirse por última vez de Eluana al vetarle el ingreso al Hospital Santa María de la Misericordia, en Udine, donde se encontraban los restos de la mujer.
Linchamiento
Pero los médicos no son las únicas víctimas de esta especie de linchamiento público dirigido por sectores opuestos a que le fueran suspendidas la alimentación e hidratación artificiales a Eluana. También los jueces de la Corte que emitieron la sentencia autorizando a que Eluana fuera desconectada están recibiendo duras críticas.
Incluidas las del ministro de Justicia, Angelino Alfano, quien no dudó en cargar contra los magistrados durante su intervención en un programa de televisión al asegurar que Eluana no murió a causa del accidente que sufrió en 1992, sino «por sentencia». «Las sentencias no matan a nadie», le respondió la Asociación Nacional de la Magistratura.
La magistratura, ante el resultado de la autopsia, dio luz verde el miércoles a que se celebre su funeral. La familia había anunciado su intención de incinerarla, pero ayer decidió que Eluana sea enterrada, con una ceremonia religiosa, en el pequeño cementerio de Paluzza, de donde procede la familia.
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