9 de septiembre 2013 - 00:18

Acreditación en cuentas que aún sufren el goteo

El jueves, el Gobierno enfrentará el vencimiento de deuda más grande del año, cuando pague u$s 2.070 millones de Bonar VII. Sin embargo, las reservas caerían en menor medida, ya que una parte de las divisas quedará en dentro del sistema financiero local. Según estimaciones oficiales, la caída del stock sería del orden de los u$s 1.500 millones, es decir, alrededor del 70% del total. De esta forma, el nivel finalizaría levemente por encima de los u$s 35.000 millones, contra los u$s 36.720 millones del último viernes. Como la mayor parte de los bonos están en poder de tenedores extranjeros, esas divisas que se giran hacen caer en forma automática las reservas. Sin embargo, también la ANSES y algunos inversores institucionales locales poseen estos papeles, por lo que en ese caso los dólares que se pagan quedan depositados y no impactan negativamente. Sin embargo, es posible que a lo largo de los días quienes cobraron se terminen llevando los dólares, retirándolos del sistema y generando una caída adicional de las reservas.

De hecho, el goteo de depósitos en moneda extranjera continúa en forma lenta pero persistente. En la última semana, la caída llegó a u$s 31 millones, un promedio levemente superior a los u$s 6 millones diarios. Y en lo que va del año la merma de colocaciones del sector privado ya llega a los u$s 1.218 millones, habiendo finalizado en u$s 6.734 millones. Más allá del impacto en los números del BCRA, una de las incógnitas es cómo impactará el derrame de más de u$s 2.000 millones en el mercado, tanto local como internacional. En este sentido, éstas son algunas de las cuestiones claves para tener en cuenta:

  • La suba de bonos y acciones de las últimas jornadas se atribuye al menos parcialmente en las compras que efectuaron sobre todo inversores institucionales. Sucede que compañías de seguros y fondos comunes salieron a vender los Bonar VII que poseían en cartera para hacerse de los pesos a una cotización cercana a $ 9. Preferían eso a cobrar los dólares, que tenían que tomar a un valor oficial de $ 5,70, lo que hubiera representado una fuerte caída en el valor de la cartera. Con los pesos que obtuvieron hubo compra de otros bonos dolarizados y también de acciones.

  • Asimismo en el exterior se notó un traspaso significativo, que benefició especialmente al Boden 2015. Este título, que pasará a ser el más corto en moneda extranjera, volvió a niveles de u$s 95. Es decir que recuperó prácticamente todo lo que había perdido tras el anuncio del Gobierno de reapertura del canje, pero especialmente del cambio de jurisdicción de deuda en moneda extranjera por títulos similares bajo legislación local. Esta idea quedó en suspenso hasta que se produzcan más novedades por parte de la Justicia norteamericana en el juicio que llevan adelante los fondos buitre.

  • El rally de acciones tuvo como explicación, al menos en parte, este derrame derivado del pago del Bonar VII, pero no es la única causa. También se notó un marcado interés de fondos del exterior que decidieron tomar posiciones en la Argentina tras las elecciones primarias que arrojaron una derrota para el Gobierno y la perspectiva de un cambio político a partir de fines de 2015.


  • Queda por ver cuál será el impacto del pago de este título en la cotización del dólar en las cuevas. Por lo pronto, en las últimas jornadas se notó que inversores individuales y también empresas decidieron comprar Bonar VII en vez de hacerse de dólares, ya que la cotización de este título estaba por debajo del precio en las cuevas. Por ejemplo, el viernes la cotización cerró a $ 9,20, lo que representa un tipo de cambio implícito de $ 8,89 (se pagan u$s 103,5 cada 100 dólares nominales), cuando el dólar en las cuevas finalizó en $ 9,20. Sin embargo, al desaparecer este instrumento, es probable que reaparezca en breve la presión sobre el paralelo. Resta por ver si el CEDIN si finalmente se transforma en una opción para canalizar esos pesos. Pero la lentísima marcha del blanqueo hace que los pronósticos en este sentido resulten muy pesimistas.
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