21 de mayo 2018 - 00:00

Acuerdos, ¿desacordados?

Acuerdos, ¿desacordados?
Wall Street opera el viernes con sus índices dispersos en un mercado que espera la evolución de las empantanadas negociaciones comerciales de Estados Unidos con China y con Canadá-México. Por otra parte, la economía estadounidense ha alcanzado el umbral del pleno empleo y es posible que ya esté en un punto menor que el que es sostenible, según el presidente de la Fed de Dallas, Robert Kaplan, y sabido es que todas las opiniones tienen una misma dirección, las tasas de interés y las subas en lo que resta de 2018. La tasa de desocupación está actualmente en un 3,9%, su mínimo en 17 años y medio.

Así las cosas, el índice Dow Jones de Industriales finalizó en 24.715,09 puntos sin variantes, el S&P500 se situó en los 2.712,97 puntos bajando el 0,26% y el Nasdaq Composite depreciándose el 0,38% llegó a los 7.354,34 puntos.

En tanto las Bolsas europeas cerraron la semana con mínimas caídas. Londres perdió 0,12%, París 0,13%, Fráncfort 0,28%, Milán 1,48% y Madrid 1,02%.

Según el delegado europeo de agricultura, Phil Hogan, la Unión Europea quiere cubrir las crecientes necesidades alimentarias de China, especialmente su enorme déficit en carne vacuna y su actual mayor interés por los alimentos orgánicos. El mercado chino tiene una carencia de ocho millones de toneladas de carne vacuna, según datos entregados a Hogan durante su visita a China.

La UE puede ser "una parte sustancial de este mercado", afirmó Hogan durante una rueda de prensa en Pekín al final de su viaje. Recordó que las exportaciones agroalimentarias de la UE a China se han doblado en los últimos cinco años, hasta alcanzar los 12.000 millones de euros y que, además del sector vacuno en el gigante asiático hay un mercado cada vez más importante de diferentes productos.

Añadió que China está adaptando los procedimientos técnicos de autorización para las importaciones de alimentos, y recalcó que el bloque europeo ofrece productos "libres de enfermedades "y "con los mayores niveles de trazabilidad", a la vez que su carne no tiene hormonas ni antibióticos.

El comisario avanzó que Bruselas y Pekín podrían cerrar en los próximos dos meses un acuerdo político sobre denominaciones geográficas, aunque necesitará ratificaciones de un año antes de entrar en vigor.

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