Los dramáticos testimonios fueron obtenidos por la Policía de Palermo, Italia, ciudad donde el miércoles arribó el barco Ellesborg, con 105 migrantes que fueron rescatados en el mar cuando se dirigían en un precario navío desde la costa de Libia hacia la isla de Sicilia. Allí la Policía detuvo a 15 hombres procedentes de Costa de Marfil, Malí, Senegal y Guinea Bissau por homicidio múltiple, agravado por el odio religioso, sobre la base de las declaraciones de los testigos.
"El motivo de su resentimiento se debe a su fe", dijo la Policía. "Se nos dijo que 12 personas se ahogaron en las aguas del Mediterráneo, todos ellos nigerianos y ghaneses", agregó. La dramática travesía de los inmigrantes fue descrita en lágrimas por los supervivientes, quienes crearon una cadena humana para evitar ser arrojados al mar.
Este relato pone de relieve el creciente caos que vive el Mediterráneo, donde miles de inmigrantes, muchos huyen de la guerra y las privaciones en África, intentan cruzar el mar en barcos desvencijados con la esperanza de encontrar una vida mejor en Europa.
Ya son más de 20.000 los inmigrantes que llegaron a la costa italiana este año, según estima la Organización Internacional para las Migraciones, menos de los que arribaron en los cuatro primeros meses de 2014, pero el número de muertes casi se multiplicó por nueve.
Según contaron ayer cuatro sobrevivientes rescatados con avión por socorristas italianos, 41 inmigrantes desaparecieron durante el naufragio de una lancha neumática procedente de Libia. Además, todavía se desconocía el paradero de 400 inmigrantes que naufragaron al parecer el domingo en el Mediterráneo, según contaron sobrevivientes que desembarcaron en Italia, interrogados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la ONG "Save the children".
Algunos de esos sobrevivientes fueron trasladados a Calabria, otra región del sur de la península. Están enfermos y agotados tras la travesía, según informó a Guiseppe Princi, de la asociación "Nuova Solidaritá, que garantiza una asistencia inicial. Buena parte de ese grupo proviene de Somalia y Eritrea, son muy jóvenes, están muy sucios y algunos presentan heridas en las piernas.
El plan de las autoridades es distribuirlos en campos para refugiados de todo el país, de norte a sur, pese a las polémicas y negativas de dos gobernadores de regiones industrializadas que rechazan recibirlos. "Rechazamos esa invasión, aquí no hay más lugar", declaró el gobernador de Lombardía.
| Agencias AFP, Reuters, EFE, DPA y ANSA |


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