14 de agosto 2014 - 00:00

Adiós a Bacall, la mujer que hizo silbar a Bogart

Lauren Bacall, estrella del film noir y esposa de Humphrey Bogart, en su película debut “Tener y no tener”. Fue allí donde le dijo su célebre frase: “Si me necesitas, sólo silba”.
Lauren Bacall, estrella del film noir y esposa de Humphrey Bogart, en su película debut “Tener y no tener”. Fue allí donde le dijo su célebre frase: “Si me necesitas, sólo silba”.
Nueva York - Unas rosas colocadas cerca de su casa en Nueva York y mensajes de homenaje del mundo del cine eran ayer el discreto homenaje que recibía Lauren Bacall, leyenda de la época dorada de Hollywood, fallecida a los 89 años. La muerte de Bacall el martes por la noche, como consecuencia de una accidente cardiovascular, se produjo poco después del suicidio el lunes de Robin Williams, de 63 años, que provocó una conmoción. "Y ahora perdimos a la gran Lauren Bacall. RIP querida Betty", escribió Mia Farrow en su cuenta Twitter utilizando el verdadero nombre de la estrella, nacida Betty Joan Persket.

Belleza rubia de ojos verdes y mirada desafiante que cautivó a varias generaciones (de lo que da fe la película "Obsesión", "The fan", de 1981, en la que un joven admirador la acosa con violencia), Bacall estuvo casada con Humphrey Bogart, con quien tuvo dos hijos, desde 1945 hasta la muerte del actor en 1957. Junto a Bogart protagonizó varios clásicos del film noir, como "Tener y no tener", en la que debutó a los 19 años y flechó al protagonista (se casarían al año siguiente), y donde pronunció su frase más famosa: "Si me necesitas, sólo silba" ("If you need me, just whistle"), mientras le daba "instrucciones" sobre cómo silbar.

Bacall había nacido el 16 de septiembre de 1924 en el Bronx, tenía sangre judía polaca (era la prima de Shimon Peres) y rumana, y superada una inicial vocación de periodista, enfocó su carrera a la interpretación.

Unirse a Bogart en su debut, bajo la dirección de Howard Hawks potenció y limitó su carrera a la vez, pues hasta la muerte del intérprete de "Casablanca", su carrera se limitó casi exclusivamente a sus películas como tándem, todas ellas films de culto: "El sueño eterno/Al borde del abismo" ("The Big Sleep", 1946), "La senda tenebrosa" ("Dark Passage", 1947) y "Huracán de pasiones" ("Key Largo", 1948).

Al enfermar Bogart empezó a emanciparse con la comedia sofisticada "Cómo pescar a un millonario" ("How to Marry a Millionarie", 1953) y otros films también considerados obras maestras como el melodrama de Douglas Sirk "Palabras al viento" ("Written On The Wind", 1956) y "Designios de mujer" ("Designing Woman", 1957, de Vincente Minnelli). Ese año quedó viuda, a los 32 y con dos hijos, y volvió a casarse cuatro años más tarde con el actor Jason Robards Jr., de quien se divorció en 1969. Con Robards tuvo un tercer hijo.

Demasiado neoyorquina para adaptarse enteramente a Hollywood, Bacall volvió a su ciudad natal para convertirse en estrella de Broadway, donde ganó dos premios Tony por "Aplausos" y "La mujer del año", y ocupar un amplio departamento en el mítico edificio Dakota, donde vivió y murió John Lennon y Roman Polanski rodó "Rosemary's Baby". Fue allí donde murió el martes.

Sus regresos al cine fueron como estrella invitada en películas como "Crimen en el Expreso de Oriente" (1974), "El tirador", junto a John Wayne (1976), la mencionada "Obsesión", "Cita con la muerte" (1988), "Misery" (1990, sobre la novela de Stephen King, con Kathy Bates), "El espejo tiene dos caras", de y con Barbra Streisand y "Dogville", de Lars von Trier (2003).

Sus memorias, tituladas "By Myself", le dieron el National Book Award, pues su escritura reflejaba exactamente el mismo tiemple que tenía en pantalla. Fueron muchos los años que la industria estuvo despidiéndose de ella. En 1982 le dieron el premio Donostia en el Festival de Cine de San Sebastián. En 1993, el Cecil B. De Mille de la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood. Y finalmente el Oscar honorífico en 2009. Cuando lo recibió, exclamó: "Por fin, ¡un hombre!".

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